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8/04/2016

Ragnarok Sarah, final.

Saludos,

hoy vengo a relataros las aventuras y desventuras de nuestro humildes pjs en la campaña “Sarah” de Ragnarok, tiempo había pasado desde la anterior sesión, pero cada vez cuesta más coordinar los horarios para cuadrar la misma gente. Pero ahí vamos.





No esta demás repetir que sino la has jugado y tienes intención de jugarla no continúes leyendo.












Ultima sesión de la campaña Sarah, Ragnarok


Tal y como narrábamos en el resumen anterior la huida del hotel Pompadour fue precipitada, se escuchaban las sirenas y sabíamos que eso se convertiría en pasar el día en una comisaria de Edimburgo dando explicaciones sobre lo que había ocurrido en el hotel. Sinceramente fue una suerte no pasar por eso, exactamente no sabíamos muy bien que había ocurrido, nada salió según el plan y ese tal Kevin nos salvó el culo mientras nos enfrentábamos al vampiro.

Cuando llevábamos unos kilómetros que nos alejaban del hotel decidimos hacer un alto y poner las cartas sobre la mesa para decidir que debíamos hacer. Con unas pintas todo se entiende mejor…

Estaba claro que el origen de todos los problemas que habían azotado a los Dingwall tenían su origen con la cruz de hierro que llevaba Robert. En la carta que Brian le escribió, hacía referencia de un pueblo del condado de Inverness, Drumnadrochit a orillas del lago Ness en las Highlands. De allí procedía el clan Urquhart, quizá allí era donde teníamos que ir…




“Otra ronda”


Ann Wolf estaba en un estado catatónico, respondía con monosílabos y se la veía sobrepasada, no nos iba a ser de mucha ayuda, pero no podíamos dejarla al margen de esto. Al otro extremo estaba el padre Vincenzo Bellini que afirmaba abiertamente que el fin del mundo estaba próximo y que era nuestra misión derrotar a este mal que estaba despertando. 

El resto tratando de tomarnos las cosas con filosofía, o como más o menos nos habían entrenado en la Merrick House, ese mundo siempre ha estado ahí, lo sepamos o no, confirmar su existencia no te hace más vulnerable, ni más preparado. Es algo que has de tomar como lo que es trabajo. Y sobre el papel parecía lo más sensato, pero unos cuantos de nosotros dábamos respingos cada vez que alguien entraba en el pub. Con resolución decidimos emprender el viaje a Drumnadrochit, serian cuatro o cinco horas, siempre contando con encontrar el camino a la primera. Así que los que pudieron durmieron durante el trayecto, los que no pensamos como iba a terminar esto.


Tras unas 6 horas de viaje llegamos a DrumnaDrochit, un pueblecito o aldea perdida de la mano de dios, el paisaje era un completo manto blanco por la nieve que en ocasiones se juntaba con el cielo plomizo que nos acompañaba. El retraso se produjo por la intensa tormenta que nos afectó al final del trayecto, llegando al pueblo ya de noche. Las únicas luces que veíamos venían de un par de pubs que tenían los carteles encendidos, por las calles estaban desiertas, algo normal contando con la que estaba cayendo. Paramos en el primer Pub que encontramos, y allí descansamos nuestros huesos durante una horita. Comimos, bebimos e hicimos el turista, peguntando mas acerca del monstruo del lago Ness que lo que realmente nos había llevado allí. En el pub había más parroquianos que estaban enredando con una radio de radiofrecuencia, por lo visto la tormenta había encontrado el paso que nosotros habíamos tomado, el pueblo parecía estar incomunicado por lo menos esa noche.


“Si estaban de camino, tengo que comunicarles que las carreteras están cortadas, hasta que lleguen las quitanieves de Inverness, no podrán salir del pueblo o alrededores, Si buscan un lugar donde quedarse al final de esta calle, está la plaza del pueblo tomen la primera a la izquierda, allí encontraran a Marion en el alquiler de apartamentos.”


Yeso hicimos, la nieve había seguido cayendo con intensidad y las calles habían desaparecido y la conducción se hacía más complicada, pero siguiendo las instrucciones llegamos al centro de alquiler “Achmony Holidays Hotel”. Allí una chica pelirroja con os pies apoyado en el mostrador leía una revista hasta que el tintineo de la puerta la alerto de nuestra presencia.


Buenas noches, no por el clima, soy Marion en que puedo ayudarles”

“Necesitamos un lugar para pasar noche, sabe por casualidad a que distancia queda el castillo de Urquhart”

“El castillo, yo lo llamaría más ruina, creo que queda un torreón que pronto se derrumbara, está al otro lado del lago, tengo una casa que da en la orilla contraria de las ruinas. Si les interesa esa habría que salir cuanto antes si el clima empeora no podremos desplazarnos del pueblo.”

“Pues no se hable más.”

Todos notaron como Marion cogió un revolver del cajón y se lo metió en la bolsa, bueno todos menos Thomas que estaba absorto enseñando unos formularios a Marion, que tendría que rellenar para la Merrick.

Ustedes vayan en la furgoneta y síganme, si alguien quiere acompañarme en el todoterreno.”

“Yo mismo la acompañare, contesto Thomas”

Frederic no pudo resistir más, y le pregunto abiertamente porque había cogido un revolver.

“Para defenderme de los Lobos, en esta época del año escasea los alimentos y se vuelven muy agresivos…”

Durante el tracto Thomas trato de romper el hielo, y sacar algo de información a Marion sobre el pueblo, los Urquhart, pero sus respuestas eran muy escuetas y estaba más atenta a la carretera que a la conversación. Una niebla los envolvió todo y los de la furgoneta solo eran capaces de seguir al todoterreno por las luces antiniebla que llevaba en la parte superior. Era una niebla tan densa como la que inundo el hotel. Al instante un olor penetrante de azufre asalto el interior de ambos vehículos, lo que puso nervioso a todos.



Enfrente nuestro apareció una silueta con una pala, fue un instante pues el todoterreno lo golpeo y lo hizo saltar por los aires para acabar debajo de las ruedas de la furgoneta.

“Que no paren, que no paren – repetía Marion bajo la mirada atónita de Thomas”

Pero pararon, Robert y el padre Salieri salieron del vehículo para ver al pobre hombre que había quedado destrozado a siete metros de la furgoneta. Marion detuvo el todoterreno y saco el arma del bolso, Thomas hizo lo propio por inercia.

“Dios mio, está usted bien, no se preocupe le llevaremos a un hospital”

“Arrrghh…”

“No se mueva, ahora mismo le ayudamos “

“Arrrghh, Argghh”

Marion salió del todoterreno y se dirigió hacia la furgoneta, Thomas hizo lo mismo. Allí Robert y el padre Salieri se enfrentaban a un hombre con medio torso arrancado que se arrastraba hacia ellos, Robert cogió la pala, mientras Saliere sostenía la cruz y gritaba en nombre de todo lo divino que expulsara el mal de allí. No funciono y Robert se había bloqueado ante lo que tenía delante. Marion apareció entre ellos y vacío el cargador sobre la cabeza del ser.

“¡Volver a la furgoneta, no deberías haber parado! ¿tenéis armas? “

“Yo tengo un revolver “- tímidamente dijo Thomas.

Marion fue al todoterreno abrió el maletero y de una bolsa saco un escopetón un Striker y se lo dio a Frederic, el joven estudiante se quedó con los ojos como platos.



“Ahora continuemos y bajo ningún concepto detengan el vehículo”

Marion aviso por radio a los del pueblo que se había encargado del enterrador, que era un problema menos. Continuamos el camino sin preguntas, al llegar a la casa habría tiempo para eso.

La casita del lago


Una vez llegamos todos a la casa, Thomas quiso poner las cartas sobre  la mesa con Marion, la actitud que había tenido con el zombi no había sido de sorpresa sino más bien de costumbre.

“Desde hace un tiempo, yo solo llevo dos años aquí, va desapareciendo gente, antes solo era eso, pero últimamente regresan siendo otras cosas, al ser que atropellamos en su día fue Mathew  Goodman el enterrador, que había desaparecido y algunos vecinos lo había visto pero nunca de tan cerca”

“Pero desparece gente y no denuncian ni hacen nada”, increpo Robert

“La policía viene e investiga, pero no encuentran ninguna pista. Y lo que ha ocurrido esta noche es algo que se hace muy difícil de explicar si no lo ves”

Todos recordáis lo complicado que se hace a veces tener que dar una explicación coherente y normal para un suceso paranormal, nunca es sencillo. Dadas las horas y el temporal la invitamos a quedarse a dormir en la casa.

Sobre los Urquhart no sabe mucho, hay una leyenda o una historia a cerca de la fortaleza, que ahora se conserva a pedazos. El párroco del pueblo Brunces Yorgest, lleva algunos años más que yo el seguro que tiene más conocimientos, o quizá el viejo Ronald Drummond, a sus 70 años está jubilado, pero fue el párroco hace muchos años, ahora ahoga sus penas en la botella. Mientras el Padre Bellini protegía la casa con una bendición, el resto preparábamos una cena frugal de pasta y aceite, lo único que había en la casa. Decidimos hacer guardias, la primera la haría Robert.

Nada ocurrió salvo el que Robert se coló en la habitación de Marion para cogerle las llaves del todoterreno y chequear la radio y el resto de pertenecías, al no encontrar nada extraño trato de devolverlas sin ser descubierto, pero Marion ya le esperaba despierta. Y tuvieron su momento íntimo. Robert se marchó a acostarse y no despertó a nadie, así pues, no hubo más guardias.



Al día siguiente con una mejor climatología regresamos al pueblo y una vez allí nos separamos, Thomas y Frederic irían a la tienda de suministros para comprar víveres para, los padres querían hablar con el párroco de la villa y Robert y Ann iría a hacer preguntas a “Ye olde Woman’s Dance” el mejor sitio para comer y tomar algo.

La iglesia de Drumnadrochit




El padre Salieri y el padre Bellini se bajaron de la furgoneta y caminado sobre la nieve se dieron un paseo hasta las afueras del pueblo donde estaba situada la iglesia.  A simple vista era una construcción que pedía a gritos reformas. La puerta parecía nueva, y no estaba cerrada. Sobre la puerta había una inscripción en gaélico, que ninguno de los padres fue capaz de descifrar.

A tha seo grod àite


Tras pasar el umbral vieron una iglesia estándar con dos fileras de asientos, un altar y detrás de este una figura de cristo, pero no parecía haber nadie en la iglesia, se pasearon y observaron el estado dejado que tenía la iglesia, hasta que el padre Saliere reparo en unas manchas de sangre debajo del cristo, parecía una pintada, que alguien había tratado de limpiar… Con sangre, Bellini se aproximó y leyó en voz alta.

“Sonó la segunda trompeta ,666”

El padre Bellini entro en modo, apocalipsis citando versículos sobre la biblia mientras se paseaba por el lugar. En estas que hizo acto de presencia el padre Brunces Yorgest, que al ver a dos sacerdotes se mostró sorprendido.

“En que puedo ayudarles, Padres”

“Vemos que no ha conseguido limpiar bien estas marcas” – Le espeto Salieri señalando las pintadas. 

“La iglesia tiene un aspecto de dejadez y está pintada en la casa de dios es toda una ofensa, quiero una explicación cuanto antes”

“Vera este sitio… Acompañenme”

El cura necesitaba caminar para que la historia saliera a la luz, y los llevo por todos los lugares de la iglesia, mientras se lamentaba del mal que habitaba en esas tierras, las desapariciones, una extraña mancha que aparece en la puerta y pese a que la ha cambiado cuatro veces vuelve aparecer y ahora la inscripción con sangre que no se acaba de borrar.

Que significa la inscripción en la puerta” Pregunto Salieri

“Este es un lugar Horrible”

En su deambular por la sacristía Saliere se fijó en una pintura de las varias que había, un óleo que mostraba las ruinas de un castillo en un lago, sobre ella había un par de ojos penetrantes de color verde. En la otra orilla del lago se veía a un herrero sosteniendo una cruz, idéntica a la que tenía Robert. Al lado del herrero había un monje que se cortaba la mano para regar con sangre la cruz. Bellini dio un respingo pues la imagen del monje era exactamente igual a Kevin.

“Que representa este cuadro”

“Representa una leyenda de hace 400 años, el mal habitaba en el castillo de Urquhart, la gente desaparecía y volvía transformada, como vampiros, como dice la leyenda solo había una forma de eliminarlos con esa extraña cruz de hierro. Sin duda que ustedes este aquí es una obra divina, creo que con su ayuda podemos combatir el mal…”




La tienda de suministros

Thomas y Frederic fueron a la tienda de suministros a conseguir víveres, herramientas y demás utensilios variopintos y útiles que pudieran servirnos para la misión. En estas Thomas llamo a la Merrick para informar de lo acontecido y si había habido alguna noticia nueva.

El caso Pompadour dio mucho que hablar y la Merrick tuvo que interceder por nosotros, ya que los hombres de seguridad y el libro de clientes ponían en el punto de mira al grupo. Le explicamos donde estábamos lo que sospechábamos.

Con el dependiente tuvimos algunas palabras, al parecer el apellido Dingwall era conocido de un condado colindante. Quizá el apellido familiar de los Urquhart murió hace siglos tras William Urquhart por la falta de varones, pero la familia continua con sus mujeres. Y quizá Dingwall es descendiente de Urquhart…



El pub “Ye olde Woman’s Dance”

En el pub la primera noticia que escucharon Robert y Ann es que esa noche había desapareció la joven Lisa Robertson de 16 años, sus padres habían dado la alarma a primera hora de la mañana, la chica no regreso anoche a casa. Según la policía hay que esperar unas 24 horas antes de denunciar la desaparición. Aunque la sensación de todos los presentes es que no hay nada que hacer.

Resulta que el prometido de Lisa, Mathew Campbell, primo de Bruce, falleció de un infarto y fue el último cliente que tubo Mathew Goodman el enterrador.

Robert y Ann se quedaron en la barra esperando al resto del grupo…

Unas pintas más tarde llegaron los padres muy nerviosos por lo que tenían que explicarnos referente a Kevin y la leyenda de los Urquhart. Robert nos puso sobre aviso de la desaparición de la joven Lisa. Thomas le menciono sobre el condado de Dingwall que estaba próximo a aquí.

En las afueras del Pub un dueño de la tienda de suministros se peleaba con llevar su carrito de supermercado de regreso al super por la nieve. “…Malditos turistas!”

El padre Salieri pregunto a Roger kithen el propietario del pub, donde podíamos encontrar al Padre Drummond, el con un gesto de la cabeza señalo a un individuo anciano que parecía estar durmiendo la siesta sobre una de las mesas, los Padres se acercaron para hablar con él. El resto tratábamos de organizar un equipo de búsqueda para tratar de encontrar a Lisa, hasta que las palabras de Frederic, nos puso los pies en el suelo.

“Nos estamos enfrentando a Vampiros, zombis y a saber que más, por ella ya no podemos hacer nada”

El padre Drummond con pocas ganas levanto la cabeza de la mesa para protestar por los pesados de turno que le hacían preguntas, pero al ver que eras sacerdotes, sus sangrantes palabras se ahogaron en su garganta.

El hombre se vio obligado a explicar su historia, y parece que todos nos vimos absorbidos por sus palabras, mientras se bajaba una botella de wiski. Nos mencionó las desapariciones, la leyenda de que Willian Urquhart violo a una muchacha y que tras su muerte nació una chicha de ojos verdes, cuyo nombre fue Morak o Sarah.

También decía que había soñado y había visto a ese hombre de la representación del cuadro, en sus sueños de Sarah procedía la bondad y la vida, hasta que hacia presencia Kevin y todo se tornaba decante y enfermizo.

Cuando termino de hablar ya era de noche y alguien golpeo la puerta, tras ella estaba Kevin Mcdogal, que se sentó en una mesa aparte.

Thomas no pudo evitar ir a hablar con él.

Tengo que hacer lo que tengo que hacer, hace 400 elimine a su padre William ahora debo hacer lo mismo con Sarah, y la respuesta a todo esto la tiene Robert, él tiene la cruz, y la sangre”

Tras esto un nuevo silencio se hizo en el pub, Roger el dueño del bar se apresuró a cambiar uno cirios a de un altar que tenía unos signos extraños. Un aullido de un lobo congelo a todos los presentes y un repicar de puertas y ventas que al rato se transformó en un aporrear.

Lo mas parecido a lo ocurrido...



Una horda de zombis se volcó sobre el pub, entraban por ventanas, puertas, los parroquianos se hicieron con armas improvisadas otros con armas de fuego y comenzó una batalla campal por la supervivencia. Tras los zombis había un grupo de lobos que parecía que no podían entrar. Y donde estaba Ann, desde la conversación del viejo la habíamos perdido de vista y no sabíamos dónde estaba.

Saliere se dedicó a lanzarles agua bendita los muertos, esto no parecía afectarles lo mas mínimo, así que se dedicó a tirarles wiski. Robert recogió la cruz y de la forma más épica que podía golpeaba a los muertos, aunque la cruz como arma resultaba muy incómoda. Thomas disparo a diestro y siniestro, pero viendo la eficacia de sus armas de fuego salto tras la barra y se dirigió hacia la cocina donde hacia un instante había visto hacer lo mismo al padre Salieri. Este apareció con un cuchillo de carnicero que lo lanzo en una curva perfecta para abrirse camino en la cabeza de uno de los muertos. Frederic sin arma encontró una escopeta y se puso a hacer sopa de zombi.

Robert tenía un plan lanzo unas botellas de wiski a los muertos, pero no tenía fuego así que corrió hasta uno de los cirios y los lanzo con cuidado de no apagar la llama. Los lobos entraron en el local para salir cagando leches, las diferentes botellas lanzadas a los muertos prendieron con fuerza, El dueño del pub estaba más acojonado del fuego que de los zombis, pero ahí seguían. Salieri volvió hacer lo mismo con otro cuchillo de la cocina, Thomas buscaba una salida, por la cocina, no había y por los baños solo había una ventana… Un segundo en el lavabo de tíos, había una mancha de sangre que salía por la ventana, quizá, fuera la de Ann. Se lo comento a Salieri y este le dijo que lo siguiera, que no perdiera el rastro…

“Que valiente pensó en voz alta el padre, al ver salir a Thomas”

Thomas llego hasta la ventana y se pasó atrapado por ella más de tres turnos, lo cual no era lo más ridículo que había hecho en su vida, pero quizá si fuera lo último que haría… En ese tiempo dentro seguía el caos, los zombis caían, algún parroquiano también, y los lobos se apartaban del fuego que consumía tanto a zombis como al pub. Ese tiempo de reflexión hizo ver a Thomas que salir fuera solo con los lobos al otro lado de la calle no sería lo más inteligente… Así que con mucho esfuerzo consiguió regresar al pub conservando la dignidad. Bellini lucho como un jabato, pero no tuve tiempo de ver cómo.

Al terminar con el ultimo zombi un lobo enorme nos miró a todos y se marchó.

 “Es el momento, Robert, debemos ir a enfrentarnos a ella, debes cederme la cruz y tu sangre, aceptas”

Robert acepto, como en las películas se hizo un corte en la palma de la mano, esos cortes de mal currar y muy incomodos si después quieres coger objetos, embadurno la cruz, las balas que le cedió Thomas y un par de abrecartas. Y le dio la cruz a Kevin.

“Vamos”

Las ruinas del castillo Urquhart




No tardamos mucho en llegar a las ruinas, las instrucciones que nos había dado Kevin es, cubrirme yo me la cargo. Parecía un buen plan.

La memoria me flaquea en esta parte, Kevin invoco a un poder que está más allá de nuestro conocimiento y donde no había nada aparecieron unas escaleras que descendían. Tomamos las linternas de la furgoneta, y el resto de armas, a Frederic casi no se le veía tras su escopeta striker, la escopeta del bar estaba colgada a su espalda, el estudiante estaba más armado que rambo.




Llegamos a una gruta que se ampliaba hacia una sección del castillo, levemente iluminado, tras una puerta había una gran estancia una mesa dispuesta con tantos comensales éramos más uno, una chimenea encendida y en la otra punta de la habitación la silueta de una mujer dándonos la espalda.
Comenzaron a hablar, era una conversación que hacia siglos que duraba y nada tenía que ver con nosotros, Kevin parecía enfrentarse a sus demonios interiores tras cada palaba de Sarah. El padre Salieri se sentó en la mesa tras todos hicimos lo propio, un menú de langosta en emulsión de mostaza y miel. Pero estaba claro que ahí no habíamos venido a comer… Sobre todo, cuando vimos aparecer a Ann Wolf transformada en un ser sin alma en sus ojos.

Sarah y Kevin se enzarzaron en un combate aéreo mientras a nosotros nos apareció el hermano de Bellini, que como si de un traje se tratase, se desprendió de la carcasa de Bellini para mostrar al demonio que llevaba dentro.


Lets Fight!


Ganamos la iniciativa lo que nos prometía una lucha sin tregua, pero la cuestión es que Frederic más nervioso que de costumbre disparaba allí donde no estaba la criatura, El padre Salieri hacía lo propio con el agua bendita, la lanzaba allí donde la criatura no estaba. Robert luchaba cuerpo a cuerpo con una espada, que creía era de sus ancestros, sin mucha fortuna, Thomas sin mucho acierto tan solo tocaba una de cada 3 balas, y no tenía más cargador. El primer golpe lo recibió Robert, salió disparado como si lo hubiera atropellado un camión. Pero con un resoplido se levantó. El combate continuaba y la criatura aguantaba gran parte de nuestros ataques, su objetivo se fijó en Frederic, tenía el cañón más grande y había comprobado el daño que le podía hacer. El agua bendita del padre Salieri, comenzó a hacer efecto. Sin Armas Thomas se acercó a Frederic para hacerse con la escopeta. Justo en el instante en que Kevin llamaba la atención de Frederic y le entregaba la cruz.

“Solo con esto podrás matarlo.”

Frederic soltó la escopeta striker y recogió la cruz de hierro, Thomas a su vez se hizo con la escopeta, desde el suelo casi sin ángulo de visión y en una postura muy incómoda, Thomas disparo la escopeta lanzando el cuerpo del demonio al infierno… Muy épico.


Kevin por su lado estaba recibiendo una somanta a ostias por parte de Sarah, sin la cruz la cosa estaba inclinada hacia el bando de ella.


Kevin pidió recuperar la cruz y aquí Frederic tubo la partida en vilo… Y creo que aquí lo dejamos, citando a mi amigo Mangu sobre la partida que el había jugado hace muchos años.




Yo conseguí un final que ha sido y será recordado, Alessandro (pj Frederic) ha conseguido un final…”
“Que nosotros recordaremos...” le conteste 


Aquí el equipo ganador.

Epilogo: gracias Pedro por dirigir esta partida de forma magistral y al resto del equipazo por hacer que haya sido tan divertido, Vargarh, Pakeke y Alessandro.


Anakleto.






6/14/2016

Ragnarok Sarah, continuación

Tercera sesión de la partida Sarah Ragnarok



Spoiler Alert 
A partir de este punto continuar leyendo te fastidiara la partida, así que si pretenden jugarla no sigas... 






!Que no sigas!!




Tras el asesinato de Brian Dingwall, tuvimos que volver a dar muchas explicaciones al oficial Gerald Ros. Nuevamente tras la intervención de la Merrick House, nos dejaron en libertad, con la moral por los suelos.

Nathan Tomas se encargó de todo el papeleo necesario para trasladar el cadáver de Brian a Edimburgo, para ofrecerle cristiana sepultura junto con sus padres, en el cementerio de Cannongate Kirk.

Por su parte el Padre Salieri hablo con el párroco de dicha localidad para organizar un entierro al dia siguiente por la tarde. Insistió en que se contratara un grupo de gaiteros y unas salvas para honrar la memoria de Brian.


Frederic por su parte organizo todo el material que la Merrick nos había proporcionado para el viaje.
Robert ahogo sus penas en alcohol y más alcohol, finalmente fue la policía quien lo devolvió al hotel con tal de evitar incidentes peores.
Dormimos…

Merrick House

El grupo se dirigió al aeropuerto y sin incidentes volamos a Edimburgo. Allí un coche fúnebre esperaba los restos de Brian, el resto nos fuimos a la Merrick House, el padre Salieri y Frederick querían indagar sobre el apellido Urquhart.

El final de la carta dejada en la habitación de Brian “Do a mis agur airson math” Descubrieron que estaba escrito en Gaélico y la firma hacía referencia a un antiguo clan escoces.



“Un clan antiguo de las familias nobles escocesas, según Sir Thomas Urquhart la genealogía de su familia lo sitúa en la generación 143 despues de Adan y Eva. En el 1741 fallecio el último miembro de la estirpe masculina, el apellido continuo con los Urquhart de Meldrum.”

Mientras Robert y Nathan, daban un informe exhaustivo a Pable Cosenski, este tenía una carta que había recibido de Brian para Robert.





“Si estás leyendo esta carta seguramente yo ya no esté entre vosotros.
Nuestro padre fue asesinado por un maniaco y nuestra madre murió de miedo al contemplarlo. Las muertes se produjeron en extrañas circunstancias y decidí investigarlas.
Nuesto padre investigo los antecedes de la familia y paso dos meses en las Highland, donde encontró la cruz de hierro, regreso enfermo y herido.
Poco tiempo después Christopher Wolf se me presento, era amigo de papa, anticuario y parapsicólogo. Me ayudo en mi investigación y dimos con el Clan Uquhart en Escocia.Nos enfrentamos a Sara en su castillo.
Se nos escapó un detalle, para terminar con Sara era necesario mezclar sangre divina con el hierro de la cruz. Huimos con tal de recopilar más información al respecto.
Ten cuidado, querido hermano.
Te quiere, Brian.”


La cara de Robert era un poema -¿Porque no me vino a buscar antes?. Nathan no paraba de darle vueltas -¿Qué es la sangre divina?.  Un comentario de Cosenski sobre que la victima de Londres, Maison tenía dos marcas en el cuello, hizo que Robert pensara en lo peor y salió corriendo para llegar cuanto antes junto a su hermano, el joven Nathan le acompaño, avisando a sus compañeros enfrascados en archivo número 13.

Entierro

En el camino, paramos en casa de Robert para recoger su furgoneta y cambiarse de ropa. Nathan hizo lo propio y partimos hacia Cannongate Kirk. Alli coincidimos con la llegada del padre Salieri y Frederick que habían tomado un taxi.




En el cementerio estaba el Padre Braxton, que había organizado todo y estaba a la espera de los presentes, pues solamente estábamos nosotros cuatro, dos enterradores y el cura. Ni salvas ni gaiteros ni tanta gente que podría haber ido a despedir al bueno de Brian. Nathan mención al padre Salieri el miedo a que Brian hubiese sido mordido y pudiera regresar. Y solicitamos unos minutos para despedirnos del cuerpo, comprobando que todo seguía muerto.


Nathan regreso a la furgoneta y se hizo con la cruz, que en este momento no le quemo las manos, oculta como podía tras la gabardina. Robert se fijó que había una pareja cerca de un vehículo a cierta distancia, un hombre mayor con bastón y una chica joven.


Tras la ceremonia Nathan trato de alcanzarlos a la carrera, pero fue imposible, dada la torpeza del oficinista que acabo de bruces en el suelo, viendo como el vehículo se perdía en la distancia.
Tras el entierro, faltaba despedir a Brian como las costumbres, marcaban, nos fuimos a casa de Robert y bebimos recordando los mejores momentos.   

Hotel Pompadour

Nathan llamo al hotel Pompadour para solicitar una habitación para el padre Salieri, iría acompañado por su ayudante Frederic. El del hotel menciono si tenía alguna relación con el padre que estaba ya alojado en el hotel, a lo que Nathan menciono, se refiere al padre Bellini…


Si correcto el padre Bellini se aloja en el hotel, quiere que se avisemos de su llegada.
“No es necesario, nos gustaría darle una sorpresa.”


Ante la idea de encontrarse con el padre Bellini en el hotel, el plan:  ir por la mañana, averiguar su habitación y hacerle una vista mientras durmiera.




Llegamos de madrugada, aparcamos la furgoneta en le parquin y nos dirigimos a recepción. Robert llevaba la cruz en un abolsa de mano. El padre Salieri y Frederick se registraron en el vestíbulo mientras Nathan entregaba el papeleo de la reserva.


El Padre Salieri, pregunto por el padre Bellini y coincidió que era el caballero que acompañado de otro trabajador del hotel accedía al interior de recepción. A los cuatro agentes se le quedaron los ojos como platos, a plena luz, como era posible.


Disculpe, a donde ha ido?- le pregunto el Padre.
A la caja fuerte, señor, desea dejar algo?
Si, mientras mostraba el anillo de su mano.


Robert y el Padre Salieri accedieron al interior, Nathan y Frederick se quedaron esperando en el vestíbulo, sabiendo que las intenciones de Robert era golpear primero y preguntar después. El tiempo se alargó.

Padre Vincenzo Bellini

En el interior esperaron su turno para ir a la caja fuerte y cuando se cruzaron con él, el padre Salieri, empleo su dialéctica. Resulto no ser el padre Pietro Bellini, sino su hermano Vincenzo Bellini, también sacerdote. El interrogatorio obligo a que los empleados del hotel los dejasen a solas. Y Bellini puso las cartas sobre la mesa cuando abrió su maletín y enseño a Robert y Salieri una estaca.

              ¿Saben de qué estamos hablando y a lo que nos enfrentamos?, menciono Bellini.

El Padre asintió y Robert explico todo lo que habíamos visto hasta la fecha. Todo.

El grupo se reunió y nos presentaron a Vincenzo, su hermano se había presentado la última noche a su ventana y él había conseguido expulsarlo con su fe. Se alojaba en la habitación 313, donde se había instalado Sara con anterioridad, deseaba realizar un exorcismo para impedir que regresase. Nathan y Robert se fueron a la habitación de Salieri 305, mientras los padres y Frederick ayudaban en el ritual en la habitación.

Nathan volvió a intentar contactar con Sonia Donalson, la exmujer de Richard Gallaguer, para comprobar si había tenido algún contacto. La conversación fue desalentadora, sobre todo para la mujer, que termino muy asustada al saber que su ex marido había estado ingresado en un sanatorio y este había escapado…

Comida en el Caledonia

Al finalizar el padre nos invitó a acompañarle durante la comida donde nos terminaríamos de poner al día. El restaurante del hotel era de calidad Caledonia y el ambiente era muy agradable, entre los otros comensales solo nos llamó la atención la pareja que habíamos visto en el cementerio. Que estaban en una mesa comiendo. Robert por su lado se fijó en un joven que llevaba un pendiente con forma de pentaculo y que comía un buen filete, poco hecho.

Nathan rompiendo todo protocolo se acercó a la pareja y pidió permiso para sentarse.

“Me llano Nathan Tomas, os vi en el cementerio, podríamos hablar un segundo.
¿Te hiciste daño en la caída? Soy Christopher Wolf y mi hija Anna Wolf”

Mientras Robert reparo que la cruz brillaba… Orcos…

Christopher estaba muy anciano y se estaba medicando, al pedirle ayuda para terminar con Sara.

“Yo ya no puedo, estoy agotado. Trato de huir para proteger a mi hija.
¿Y por qué se aloja en el mismo hotel que se alojó Sara? Porque no las coincidencias no terminan aquí, el hermano del Padre Bellini, un vampiro al que amos detrás, también se aloja aquí. ¿En qué habitaciones están alojados?
Mi hija en 312 y yo en la 311.
Creemos que puede correr peligro, podríamos ayudarle o al menos intentarlo. ¿Sabe que es la sangre divina?
No, contra Sara la guerra está perdida esa criatura no es como el resto.”

Tras comer y charlar, nos recogimos a la habitación de Salieri, en el exterior ya empezaba a oscurecer y teníamos la sensación de que algo malo iba a pasar.

Caos

Estando en la habitación escuchamos un grito proveniente del pasillo, salimos de la habitación y había unos hombres del hotel en medio del pasillo ordenando a la gente a que regresara a sus habitaciones. Otro individuo parecido estaba en la puerta de Christopher.


Nathan desoyó al de seguridad y se acercó a la puerta.

¿Qué ha ocurrido?, déjeme entrar somos amigos del señor Wolf.
Circulen, circulen no hay nada que ver.
Es un hombre enfermo tiene la medicina en su chaqueta, déjenos entrar y ayudarle.
¿Es usted médico?, hemos avisado al doctor, circulen, circulen.
Al menos dejen entrar al Padre, entre los de seguridad se miraron.

Nathan irrumpió en la habitación y vio el cuerpo de Christpher inerte en la silla.

¿Dónde está su hija? ¿Qué maldita broma es esta, tienen a un cliente de cuerpo presente y no han ido a avisar a su hija, está en la 312, vamos quizá también se les haya muerto!!!

En la 312 no había nadie, los de seguridad ordenaron al grupo a encerrarse en las habitaciones y bajaron por las escaleras. Las luces del hotel fallaron, y tan solo con la iluminación de las de emergencia apenas se veía. Una neblina comenzó a invadir el suelo del pasillo.

Nos armamos y fuimos a buscar al padre Bellini a su habitación, reventamos la puerta para descubrir que no había nadie.

Disparos y gritos.

Bajamos hasta la segunda plata donde vimos un cadáver, uno de los clientes del hotel, muerto por arma de fuego. Un ruido ensordecedor nos helo la sangre, pero el padre Salieri, continúa avanzando por el pasillo. Otro cadáver de otro cliente, también tiroteado.

Mas disparos, mas gritos.

Bajamos a la primera planta y en las escaleras un hombre de seguridad muerto, con el arma en la escalera. Nathan se hizo con ella. La niebla estaba presente por todo el hotel y parecía que no había nadie más a parte de nosotros. Una silueta se nos acercaba, el padre Bellini, armado con un revolver y una estaca. Un grito demoniaco, brutal, horripilante, nos indicó inequívocamente que no estábamos solos, venia del subterráneo el garaje.  Allí las luces de emergencia apenas iluminaban.


Íbamos todos juntos Robert con la cruz, Salieri con sus botellas de agua bendita, Frederick con su pluma Nathan y Bellini armados con pistolas.


Un grito de una chica nos hizo acelerar el paso para ver como la joven Anna corría por el parking hacia nosotros seguida de un ser demoniaco. Frederick se encargó de proteger a la chica mientras el resto nos enfrentamos a la bestia. Robert asesto un brutal golpe con la Cruz, Salieri le lanzo el agua bendita y Nathan descargo sobre el ser el cargador. 





Pero la bestia no caía, los golpes recibidos nos hacían recular, cuando una luz ilumino el parquin cegando a la bestia y reduciéndola a cenizas.


La luz provenía del muchacho del pendiente, que al acercarse a nosotros dejo de brillar, se interesó por Anna. Su nombre era Kevin Mcdogal y nos explicó que había dos individuos en el hotel un humano armado que iba ejecutando a quien se encontraba y el vampiro del parquin. Él se había encargado de ambos. Inútiles que éramos el resto. Tras esto sus ojos brillaron como los del vampiro y se alejó hacia oscuridad donde desapareció…





Las sirenas de los policías nos alertaron que quizá mejor salir todos en la furgoneta.



Anakleto.

5/16/2016

Ragnarok, Sarah

Saludos,

tras unas semanas de silencio, hoy vengo hablaros de un juego nuevo… Bueno un juego viejuno quizá de los que haya pocos que recuerden o hayan tenido la oportunidad de jugar. Vengo hablaros de Ragnarok, juego de horror en el mundo contemporáneo creado en el 1992 por Carlos Monzón.



A diferencia de otros juegos no vengo a hablaros del sistema de juego, ni de las reglas. Tampoco vengo a daros mi opinión como jugador que hasta la fecha es muy correcta, hoy y en otra serie de entradas posteriores tratare de hacer el resumen de la campaña “Sarah” que hemos comenzado a jugar de la mano de Pedro Nieto. La frecuencia es mensual y ya llevamos dos sesiones que paso a resumir.


No esta demás recordaros que contendrá spoilers así que si quieres jugarla no continúes leyendo.



Resumen de la partida de Ragnarok “Sarah”


Personajes

Alessandro: Frederic Guyan Estudiante
Alex: Nathan Thomas Ejecutivo
Pakeke: Mateo Salieri Sacerdote Católico
Xavi: Robert Dingwall Bombero

Antecedentes


Que os voy a contar de nuestro grupo, tanto en edad como en profesiones somos de lo más variopinto. Todos tenemos una historia de cómo llegamos a colaborar con la Merrick House, algunos más ligado a sus dotes y competencias, otros por pura suerte o mala suerte según se mire.

Mi nombre es Nathan Thomas y soy miembro de la Merrick desde hace tres años, mi especialidad es buscar los resquicios legales para tapar los casos de la agencia, suena importante, pero en realidad soy el que lleva el papeleo con las condiciones para evitar que se tomen acciones legales o se trate de investigar algún asunto en profundidad. La mayor parte del tiempo soy el que redacta los informes que deben entregar otros…

Hace apenas dos años y medio me destinaron a un caso donde colabore con mis compañeros, en la ciudad de Edimburgo, era referente a un manuscrito antiguo con hechizos potencialmente peligrosos que un grupo de indeseables habían pensado distribuir en forma de un fanzine. Ahí conocí a Robert y su hermano Brian, al joven Frederic y al Padre Salieri. Pero eso es otra historia pongámonos en el tema.

Resumen

En plena preparación de las fiestas navideñas de 1993, la Merrick House contacto con el equipo para realizar una investigación en la ciudad de Londres, por la aparición de unas serie de artículos de prensa:

17/12/93 se había hallado el cadáver de un sacerdote Pietro Bellini muerto en el Highgate Cementery, aparentemente de un disparo y según todos los datos parecía un suicido.

18/12/93 La siguiente noticia hablaba de la desaparición del cadáver de la morgue del Real Instituto Anatómico Forense.

19/12/93 Hallan el cadáver del contrabandista Walter Manson mutilado en el antiguo mercado de la carne. Escrito con sangre “Sonó la primera trompeta, 666”.

20/12/93 Rueda de prensa por parte del director lord Bookman del Real Instituto Anatómico Forense. El doctor Alan Redhorn médico forense confirma que no puede arrojar luz sobre el caso Manson y que no se descarta ninguna vía de investigación. La prensa menciona que quizá la colaboración de Manson con la policía sea la causa de este incidente.



A parte de los recortes de prensa también se les comento que el agente que llevaba el caso de Manson Richard Galager había sido internado en un sanatorio y la investigación ha recaído sobre el teniente Gerald Ros. Según el informe médico ocurren sucesos extraños en la celda de aislamiento de Galager, según los miembros del personal algo relacionado con el viento.

El mismo día 20** el grupo llega al aeropuerto Heathrow, cargado con un equipo de filmación y grabación de audio para realizar una entrevista con el sargento Richard Galager. Desde la Merrick se habían puesto en contacto con el director del centro psiquiátrico Richard Halming que había accedido dicha operación. La intención era tratar de averiguar la naturaleza de esos sucesos extraños que mencionaban.


** Aquí hay un dato que no me quedo claro, si llegamos a Londres  a cinco días de navidad o cinco días de fin de año. Si fuera el primer caso, realmente todo acabaría de ocurrir, Galager acabaría de ser internado en el psiquiátrico y no cuadraría con lo que nos explicases los otros personajes. 


Mientras el resto del equipo se ocupaba de buscar un alojamiento en el hotel “Millennium Gloucester” Nathan se dirigió al centro psiquiátrico con todo el equipo necesario. Allí realizo una entrevista con el doctor Halming y espero a que se personasen todos sus compañeros para realizar la entrevista.


El incidente


Todos los miembros del equipo junto con el director bajamos al sótano a la sala de aislamiento donde tenían confinado a Richard Galager. El paciente estaba fuertemente sedado con una fuerte dosis de Haloperidol. Frederic se encargó del sistema de audio mientras Nathan instalaba la cámara enfrente del cristal.

El celador encargado de vigilar al paciente era Conrack Walters, llevaba solo unos días substituyendo a Michael Dorselt el cual había solicitado la baja y estaba tratándose en Edimburgo, con un prestigioso psiquiatra, un tal Willian Sandler. Nota que sorprendió a algunos miembros del grupo, pues como un celador de Londres podría permitirse un “prestigioso” psiquiatra.

Hablando con Conrack abiertamente sobre los efectos que nos lo habían contado sobre el viento, los sonidos guturales etc… Le hizo comenzar a explicar su experiencia en los días pasados. Sonidos guturales espantosos, ojos rojos en la oscuridad, corrientes de aire en la sala, y lo más inquietante la visita de un sacerdote a las 12 de la noche, que lo dejaba inconsciente.

En el interior de la celda mientras Richard dormía encontramos unos papeles que unos días antes había estado trabajando con ellos, mientras su comportamiento no hacía peligrar su integridad. Ahora estaba maniatado a la cama. En uno de los papeles había escrito:

 “Un hombre santo, un mensajero de dios, que me ha dado la vida eterna”.

Se inició la espera hasta que los sucesos se desataron, Galager o lo que lo poseyera se levantó de la cama y comenzó a golpear los cristales con una fuerza brutal, que parecía que se iba a caer el cristal y la pared. El Padre Salieri levanto su crucifijo y ordeno a la bestia a que se apartara del cristal. Por un instante el engendro de detuvo y desapareció hacia el fondo de la habitación, las luces se habían ido y no se veía absolutamente nada.

Armado de valor, el Padre Salieri y Robert armado con un extintor accedieron a la habitación, pero pronto comprendieron que con un crucifijo y un extintor no iba a ser una buena idea para enfrentarse al ser que era Richard Galager. Así que retrocedieron y cerraron la puerta.

Un estruendo reventó la cristalera e incluso las luces de emergencia fallaron, la oscuridad era total y se oyó un grito desgarrador, era el celador Walters. Al instante las luces de emergencia recobraron su luminosidad lo que permitió ver la escena, el cuerpo de Walters yacía inerte y desgarrado en el suelo. No había rastro de Gerald en ningún lado. En el pasillo no estaba y el ascensor no estaba funcionando.

“Si es un vampiro se habrá podido transformar en niebla escapar”- soltó Frederic en voz alta, y todos asentimos, las pistas apuntaban a esa dirección.

No tardo en bajar los guardias de centro y al rato la policía en ese tiempo Nathan se hizo con las grabaciones, quizá esa información no debía caer en malas manos. Tras ese suceso estuvimos en comisaria por unas cuantas horas hasta que Merrick House corroboro nuestra información.


Comisaria


Nos pusimos en contacto con Gerald Ros que se había hecho cargo del caso de Manson tras el internamiento de Gerald Ros, le explicamos la intención de colaborar con él en el caso de Manson y accedió a informarnos.

Walter Manson era un contrabandista de arte y algún que otro trapicheo, operaba entre Edimburgo y Londres. A parte de colaborar con la policía. Su último cliente era John Carter, líder de una secta satánica llamada “Los hijos de Satán”.  El cuerpo fue hallado en el antiguo mercado de carne degollado y mutilado con una inscripción bíblica escrita en sangre “Sonó la primera trompeta, 666”. Según nuestros datos la secta está formada por unos cuarenta miembros, y son inofensivos. A parte el Juez Perquins que se encarga en el tema de obras de arte nos ha ordenado que no molestemos a la secta, por respeto y derecho religioso.

El Padre Salieri conoce un poco a esta secta, se formó en 1970 como un grupo de investigación que con el tiempo se volvieron algo más radicales o entusiastas en sus investigaciones. En los años 80 se dio un cambio de dirección, sabe que se reúnen en una antigua nave industrial a las afueras de la ciudad, y que como dice el teniente no son peligrosos, o no lo eran cuando los conoció hace tiempo.
Tras salir de la comisaria el equipo tenía claro que necesitaría algo más de equipo para protegerse de los seres a los que se enfrentaban.

-          Un pico
-          Una cuerda
-          Un galón de gasolina
-          Seis estacas realizadas con los palos.
-          Dos cuchillos de campos
-          Dos hachas de bombero


Periódico


Una de las vistas que el grupo de investigadores tenía pendiente era la visita al periódico para hablar con Stewart Jenkins quien firmaba todos los artículos que los habían traído hasta Londres. La intención era ser prudentes para tratar de no filtrar ninguna información que fuera comprometida.

Jenkins se mostró interesado en colaborar con el equipo, siempre que le ofreciéramos algún hilo para poder continuar con su historia. La información que podrían proporcionarnos por el sacerdote Bellini, era básicamente la conocida, un hombre respetable en la comunidad cristiana, que hacía que su suicidio en el cementerio aumentaba el hecho en sí. Tras su desaparición en el depósito de cadáveres quizá se había levantado el rumor que dicho suicido no había sido tal.

El equipo quedo en informarle si algo sucedía siempre que la información fluyera en ambos sentidos.


Casa de Richard Galager


No resulto complicado encontrar la dirección de la casa del oficial Galager, unas llamadas a Merrick House nos facilitaron el trabajo. Era tarde al anochecer, cuando decidieron ir a echar un vistazo, El taxi se quedó esperando en la calle mientras el Sacerdote y Nathan picaban al timbre del piso. Un edificio de dos plantas con dos residencias. Robert echaba un vistazo a los alrededores buscando alguna escalera de emergencia por donde subir.

Indudablemente Richard no estaba en casa. El sacerdote no entendía muy bien que hacían en la calle asi que se volvió al taxi. Nathan pico al otro piso del inmueble y la puerta del portar se abrió. Un descansillo que llevaba a unas escaleras y una puerta entre abierta, de la que asomaba la cara de una mujer y un perro que no parara de ladrar.

Nathan se presentó como miembro del ayuntamiento que estamos buscando a Richard Galager, Ella indico que era en el piso de arriba. La puerta estaba en perfectas condiciones, tal que Nathan sin conocimientos de cerrajería o forzar mecanismos no se atrevió a intentarlo y regreso al piso de la vecina, a ver si podía responder a unas preguntas. Al poco se unió a la reunión Robert que enseño su identificación de Bombero. Algo que extraño a la señora, pero a la vez la tranquilizo, de tal forma que accedió a acompañarnos al piso de Galager, pues ella disponía de una copia de las llaves. Al interior del inmueble solo entraron Nathan y Robert bajo la advertencia del bombero a la señora que quizá fuera peligroso.

No encontraron nada destacarle, salvo el teléfono de su ex-mujer Sonia Donalson y un arma que hicieron a bien de quedársela. Tras esto regresaron al taxi y desde allí al hotel.


Médico forense


Parecía algo evidente pero el grupo lo iba postergando, finalmente el mismo día que tenía que llegar Brian el hermano de Robert a Londres, decidieron hacer una vista al real instituto anatómico forense para hablar con el doctor Alan Redhorn o el director Bookman. El segundo resulto estar de vacaciones en las bermudas. El doctor Alan accedió a hablar con el grupo. Algo reacio a dar información cuando comenzaron hablando del caso de la desaparición del sacerdote. Según el algún miembro del sindicato habría robado el cuerpo para minar la gestión del señor Bookman. Algo que los laboristas aprovecharían, como se vio en la rueda de prensa del otro día.

Sobre el cadáver del sacerdote, poco puede decir un examen superficial del cuerpo, presentaba heridas de arma de fuego sobre su sien y las típicas quemaduras de un disparo a quemarropa. El cuerpo desapareció durante su turno y realmente no puede decir que ocurrió, tiene su teoría, pero tampoco sabría decir quien fue el responsable.

El Padre Salieri saco el tema de Walter Manson, que también había aparecido en la prensa, y que según nuestras investigaciones quizá tuviera una relación entre el sacerdote y el tratante de arte. Las palabras del Padre convencieron al doctor que nos enseñó él informa forense de Manson. Cortes y mutilaciones varias, le arrancaron el corazón y se halló restos de tejido entre sus uñas que podría ser del algodón que se emplea para hacer las sotanas de los sacerdotes. Con la copia del informe se despidieron del doctor Redhorn y se prepararon para ir a buscar a Brian al Aeropuerto.


Llegada de Brian



Brian Dingwall era una más del grupo lo conocieron al mismo tiempo que Robert, y no tardaron en hacerse compañeros y amigos. Pero el carácter de Brian era algo más huraño y más suyo. Siempre parecía estar pensando en otras cosas. Un día dejo de reunirse con ellos para tomar algo en el pub y Robert más afectado que el resto, siempre tenía la duda de que podría estar tramando o si estaría bien. El resto del grupo de animaban y le comentaban que su hermano siempre había sido independiente y seguro que estaría investigando alguna historia para su próximo libro. Brian es de esa clase de personas que tras un largo periodo sin verlo puedes continuar la última conversación como si se hubiera realizado ayer.

Hace unas semanas Robert recibió una carta, donde Brian mencionaba su intención de regresar a Londres a pasar las fiestas. Que reuniese al grupo para noche buena (o fin de año) que había alquilado una casa a las afueras.

A las 18:00 llego su avión y ahí apareció Brian, algo más mayor, feliz de rencontrarnos y cansado por el viaje. Subimos al coche que Robert había alquilado y nos dirigimos al norte hacia las afueras de Londres, mientras iban explicando las novedades de estos dos años. Pero Brian debido al cansancio o otra cosa era bastante parco en palabras.

Pararon en un supermercado y se hicieron con lo necesario para cenar y montar una buena juerga, en la casa. La llegada de Brian a Londres, era como un paréntesis en la investigación. Por la noche tendrían tiempo de ponerle al corriente de lo ocurrido.

Prepararon la cena y bebieron y brindaron como si no hubiera mañana. Brian seguía ausente y su hermano Robert comenzó un interrogatorio de que había estado haciendo durante esos dos años. Brian tomo aire y comenzó a relatar unas pinceladas de sus dos años.

“La muerte de nuestros padres no fue un accidente.”

“Una cruz de hierro muy pesada, que adquiría hace años, podría haber sido el motivo de su muerte.”

“Tenía que averiguarlo y no quería involucrarte en esto Robert.”

“Finalmente lo encontré y me enfrente a él, pero fracase…”

Evidentemente Robert quería saber más, preguntaba intensamente y se sentía engañado, defraudado al no sentir que su hermano confiara en él, para esto.

Brian agotado se despidió del resto, se unió en fuerte abrazo con su hermano y se marchó a dormir. El resto nos quedamos con muchas preguntas y una extraña sensación.

Al rato se escuchó un estruendo en piso de arriba y sonidos de cristales rotos, rápidamente los que estaban en condiciones subieron a ver que sucedía. En la habitación de Brian la ventana había estallado hacia el exterior y en jardín de la casa yacía el cuerpo de Brian sobre la nieve que se tornaba en un color carmesí. Robert fuera de sí bajo y se lanzó sobre el cuerpo inerte de Brian y arrastro el cadáver hacia el interior de la casa, dejando un rastro de sangre. El Padre Saliere no sabía cómo reaccionar, el cadáver presentaba cortes y mutilaciones semejantes al caso Manson.

Nathan desde la habitación no sabía que pensar, dudaba si había sido un suicidio u otra cosa, hasta que hayo una carta escrita a mano sobre el mueble del dormitorio. Lo firmaba un tal Vuchudand y estaba escrito con el papel del hotel Pompedour de Edimburgo, a fecha del 15 de diciembre de 1993, diez días antes.



Avisamos a la policía y pusimos especial interés que avisaran al oficial Ros, que acudió al lugar con más hombres, Robert había huido al bosque tratando de dar caza a quien hubiera hecho eso a su hermano, tras unos 40 minutos de búsqueda Nathan lo encontró inmóvil en el suelo con inicio de una hipotermia. Tiempo en el que llego la policía, tras el rastro del cadáver había una cruz de hierro de gran tamaño que ninguno habíamos visto y que nos llamó la atención pues el hombre que la sostenía, grito al quemarle en las manos. Era la cruz que había mencionado durante la cena, y tras varias pruebas nos resultó imposible poder sujetarla sin llegar a quemarnos.

Gerald Ros nos informó que no había sido el único suceso de la noche. Se había visto al oficial Galager en las calles de Edimburgo. Habían encontrado el cadáver de John Carter, el líder de la secta satánica los hijos del satán, en Edimburgo. En idénticas circunstancias que Manson o Brian.

Con estos desánimos, debían regresar a Edimburgo y seguir con las nuevas pistas 

¿Qué relación tenía que ver todo lo sucedido con Brian? 

¿O sus padres?

¿Que es esa pesada cruz de hierro? 

¿Robert sería capaz de soportarlo? 

¿Y sobre todo era este equipo el indicado para resolver un caso que iba adquiriendo esta magnitud? 



Anakleto.