5/16/2016

Ragnarok, Sarah

Saludos,

tras unas semanas de silencio, hoy vengo hablaros de un juego nuevo… Bueno un juego viejuno quizá de los que haya pocos que recuerden o hayan tenido la oportunidad de jugar. Vengo hablaros de Ragnarok, juego de horror en el mundo contemporáneo creado en el 1992 por Carlos Monzón.



A diferencia de otros juegos no vengo a hablaros del sistema de juego, ni de las reglas. Tampoco vengo a daros mi opinión como jugador que hasta la fecha es muy correcta, hoy y en otra serie de entradas posteriores tratare de hacer el resumen de la campaña “Sarah” que hemos comenzado a jugar de la mano de Pedro Nieto. La frecuencia es mensual y ya llevamos dos sesiones que paso a resumir.


No esta demás recordaros que contendrá spoilers así que si quieres jugarla no continúes leyendo.



Resumen de la partida de Ragnarok “Sarah”


Personajes

Alessandro: Frederic Guyan Estudiante
Alex: Nathan Thomas Ejecutivo
Pakeke: Mateo Salieri Sacerdote Católico
Xavi: Robert Dingwall Bombero

Antecedentes


Que os voy a contar de nuestro grupo, tanto en edad como en profesiones somos de lo más variopinto. Todos tenemos una historia de cómo llegamos a colaborar con la Merrick House, algunos más ligado a sus dotes y competencias, otros por pura suerte o mala suerte según se mire.

Mi nombre es Nathan Thomas y soy miembro de la Merrick desde hace tres años, mi especialidad es buscar los resquicios legales para tapar los casos de la agencia, suena importante, pero en realidad soy el que lleva el papeleo con las condiciones para evitar que se tomen acciones legales o se trate de investigar algún asunto en profundidad. La mayor parte del tiempo soy el que redacta los informes que deben entregar otros…

Hace apenas dos años y medio me destinaron a un caso donde colabore con mis compañeros, en la ciudad de Edimburgo, era referente a un manuscrito antiguo con hechizos potencialmente peligrosos que un grupo de indeseables habían pensado distribuir en forma de un fanzine. Ahí conocí a Robert y su hermano Brian, al joven Frederic y al Padre Salieri. Pero eso es otra historia pongámonos en el tema.

Resumen

En plena preparación de las fiestas navideñas de 1993, la Merrick House contacto con el equipo para realizar una investigación en la ciudad de Londres, por la aparición de unas serie de artículos de prensa:

17/12/93 se había hallado el cadáver de un sacerdote Pietro Bellini muerto en el Highgate Cementery, aparentemente de un disparo y según todos los datos parecía un suicido.

18/12/93 La siguiente noticia hablaba de la desaparición del cadáver de la morgue del Real Instituto Anatómico Forense.

19/12/93 Hallan el cadáver del contrabandista Walter Manson mutilado en el antiguo mercado de la carne. Escrito con sangre “Sonó la primera trompeta, 666”.

20/12/93 Rueda de prensa por parte del director lord Bookman del Real Instituto Anatómico Forense. El doctor Alan Redhorn médico forense confirma que no puede arrojar luz sobre el caso Manson y que no se descarta ninguna vía de investigación. La prensa menciona que quizá la colaboración de Manson con la policía sea la causa de este incidente.



A parte de los recortes de prensa también se les comento que el agente que llevaba el caso de Manson Richard Galager había sido internado en un sanatorio y la investigación ha recaído sobre el teniente Gerald Ros. Según el informe médico ocurren sucesos extraños en la celda de aislamiento de Galager, según los miembros del personal algo relacionado con el viento.

El mismo día 20** el grupo llega al aeropuerto Heathrow, cargado con un equipo de filmación y grabación de audio para realizar una entrevista con el sargento Richard Galager. Desde la Merrick se habían puesto en contacto con el director del centro psiquiátrico Richard Halming que había accedido dicha operación. La intención era tratar de averiguar la naturaleza de esos sucesos extraños que mencionaban.


** Aquí hay un dato que no me quedo claro, si llegamos a Londres  a cinco días de navidad o cinco días de fin de año. Si fuera el primer caso, realmente todo acabaría de ocurrir, Galager acabaría de ser internado en el psiquiátrico y no cuadraría con lo que nos explicases los otros personajes. 


Mientras el resto del equipo se ocupaba de buscar un alojamiento en el hotel “Millennium Gloucester” Nathan se dirigió al centro psiquiátrico con todo el equipo necesario. Allí realizo una entrevista con el doctor Halming y espero a que se personasen todos sus compañeros para realizar la entrevista.


El incidente


Todos los miembros del equipo junto con el director bajamos al sótano a la sala de aislamiento donde tenían confinado a Richard Galager. El paciente estaba fuertemente sedado con una fuerte dosis de Haloperidol. Frederic se encargó del sistema de audio mientras Nathan instalaba la cámara enfrente del cristal.

El celador encargado de vigilar al paciente era Conrack Walters, llevaba solo unos días substituyendo a Michael Dorselt el cual había solicitado la baja y estaba tratándose en Edimburgo, con un prestigioso psiquiatra, un tal Willian Sandler. Nota que sorprendió a algunos miembros del grupo, pues como un celador de Londres podría permitirse un “prestigioso” psiquiatra.

Hablando con Conrack abiertamente sobre los efectos que nos lo habían contado sobre el viento, los sonidos guturales etc… Le hizo comenzar a explicar su experiencia en los días pasados. Sonidos guturales espantosos, ojos rojos en la oscuridad, corrientes de aire en la sala, y lo más inquietante la visita de un sacerdote a las 12 de la noche, que lo dejaba inconsciente.

En el interior de la celda mientras Richard dormía encontramos unos papeles que unos días antes había estado trabajando con ellos, mientras su comportamiento no hacía peligrar su integridad. Ahora estaba maniatado a la cama. En uno de los papeles había escrito:

 “Un hombre santo, un mensajero de dios, que me ha dado la vida eterna”.

Se inició la espera hasta que los sucesos se desataron, Galager o lo que lo poseyera se levantó de la cama y comenzó a golpear los cristales con una fuerza brutal, que parecía que se iba a caer el cristal y la pared. El Padre Salieri levanto su crucifijo y ordeno a la bestia a que se apartara del cristal. Por un instante el engendro de detuvo y desapareció hacia el fondo de la habitación, las luces se habían ido y no se veía absolutamente nada.

Armado de valor, el Padre Salieri y Robert armado con un extintor accedieron a la habitación, pero pronto comprendieron que con un crucifijo y un extintor no iba a ser una buena idea para enfrentarse al ser que era Richard Galager. Así que retrocedieron y cerraron la puerta.

Un estruendo reventó la cristalera e incluso las luces de emergencia fallaron, la oscuridad era total y se oyó un grito desgarrador, era el celador Walters. Al instante las luces de emergencia recobraron su luminosidad lo que permitió ver la escena, el cuerpo de Walters yacía inerte y desgarrado en el suelo. No había rastro de Gerald en ningún lado. En el pasillo no estaba y el ascensor no estaba funcionando.

“Si es un vampiro se habrá podido transformar en niebla escapar”- soltó Frederic en voz alta, y todos asentimos, las pistas apuntaban a esa dirección.

No tardo en bajar los guardias de centro y al rato la policía en ese tiempo Nathan se hizo con las grabaciones, quizá esa información no debía caer en malas manos. Tras ese suceso estuvimos en comisaria por unas cuantas horas hasta que Merrick House corroboro nuestra información.


Comisaria


Nos pusimos en contacto con Gerald Ros que se había hecho cargo del caso de Manson tras el internamiento de Gerald Ros, le explicamos la intención de colaborar con él en el caso de Manson y accedió a informarnos.

Walter Manson era un contrabandista de arte y algún que otro trapicheo, operaba entre Edimburgo y Londres. A parte de colaborar con la policía. Su último cliente era John Carter, líder de una secta satánica llamada “Los hijos de Satán”.  El cuerpo fue hallado en el antiguo mercado de carne degollado y mutilado con una inscripción bíblica escrita en sangre “Sonó la primera trompeta, 666”. Según nuestros datos la secta está formada por unos cuarenta miembros, y son inofensivos. A parte el Juez Perquins que se encarga en el tema de obras de arte nos ha ordenado que no molestemos a la secta, por respeto y derecho religioso.

El Padre Salieri conoce un poco a esta secta, se formó en 1970 como un grupo de investigación que con el tiempo se volvieron algo más radicales o entusiastas en sus investigaciones. En los años 80 se dio un cambio de dirección, sabe que se reúnen en una antigua nave industrial a las afueras de la ciudad, y que como dice el teniente no son peligrosos, o no lo eran cuando los conoció hace tiempo.
Tras salir de la comisaria el equipo tenía claro que necesitaría algo más de equipo para protegerse de los seres a los que se enfrentaban.

-          Un pico
-          Una cuerda
-          Un galón de gasolina
-          Seis estacas realizadas con los palos.
-          Dos cuchillos de campos
-          Dos hachas de bombero


Periódico


Una de las vistas que el grupo de investigadores tenía pendiente era la visita al periódico para hablar con Stewart Jenkins quien firmaba todos los artículos que los habían traído hasta Londres. La intención era ser prudentes para tratar de no filtrar ninguna información que fuera comprometida.

Jenkins se mostró interesado en colaborar con el equipo, siempre que le ofreciéramos algún hilo para poder continuar con su historia. La información que podrían proporcionarnos por el sacerdote Bellini, era básicamente la conocida, un hombre respetable en la comunidad cristiana, que hacía que su suicidio en el cementerio aumentaba el hecho en sí. Tras su desaparición en el depósito de cadáveres quizá se había levantado el rumor que dicho suicido no había sido tal.

El equipo quedo en informarle si algo sucedía siempre que la información fluyera en ambos sentidos.


Casa de Richard Galager


No resulto complicado encontrar la dirección de la casa del oficial Galager, unas llamadas a Merrick House nos facilitaron el trabajo. Era tarde al anochecer, cuando decidieron ir a echar un vistazo, El taxi se quedó esperando en la calle mientras el Sacerdote y Nathan picaban al timbre del piso. Un edificio de dos plantas con dos residencias. Robert echaba un vistazo a los alrededores buscando alguna escalera de emergencia por donde subir.

Indudablemente Richard no estaba en casa. El sacerdote no entendía muy bien que hacían en la calle asi que se volvió al taxi. Nathan pico al otro piso del inmueble y la puerta del portar se abrió. Un descansillo que llevaba a unas escaleras y una puerta entre abierta, de la que asomaba la cara de una mujer y un perro que no parara de ladrar.

Nathan se presentó como miembro del ayuntamiento que estamos buscando a Richard Galager, Ella indico que era en el piso de arriba. La puerta estaba en perfectas condiciones, tal que Nathan sin conocimientos de cerrajería o forzar mecanismos no se atrevió a intentarlo y regreso al piso de la vecina, a ver si podía responder a unas preguntas. Al poco se unió a la reunión Robert que enseño su identificación de Bombero. Algo que extraño a la señora, pero a la vez la tranquilizo, de tal forma que accedió a acompañarnos al piso de Galager, pues ella disponía de una copia de las llaves. Al interior del inmueble solo entraron Nathan y Robert bajo la advertencia del bombero a la señora que quizá fuera peligroso.

No encontraron nada destacarle, salvo el teléfono de su ex-mujer Sonia Donalson y un arma que hicieron a bien de quedársela. Tras esto regresaron al taxi y desde allí al hotel.


Médico forense


Parecía algo evidente pero el grupo lo iba postergando, finalmente el mismo día que tenía que llegar Brian el hermano de Robert a Londres, decidieron hacer una vista al real instituto anatómico forense para hablar con el doctor Alan Redhorn o el director Bookman. El segundo resulto estar de vacaciones en las bermudas. El doctor Alan accedió a hablar con el grupo. Algo reacio a dar información cuando comenzaron hablando del caso de la desaparición del sacerdote. Según el algún miembro del sindicato habría robado el cuerpo para minar la gestión del señor Bookman. Algo que los laboristas aprovecharían, como se vio en la rueda de prensa del otro día.

Sobre el cadáver del sacerdote, poco puede decir un examen superficial del cuerpo, presentaba heridas de arma de fuego sobre su sien y las típicas quemaduras de un disparo a quemarropa. El cuerpo desapareció durante su turno y realmente no puede decir que ocurrió, tiene su teoría, pero tampoco sabría decir quien fue el responsable.

El Padre Salieri saco el tema de Walter Manson, que también había aparecido en la prensa, y que según nuestras investigaciones quizá tuviera una relación entre el sacerdote y el tratante de arte. Las palabras del Padre convencieron al doctor que nos enseñó él informa forense de Manson. Cortes y mutilaciones varias, le arrancaron el corazón y se halló restos de tejido entre sus uñas que podría ser del algodón que se emplea para hacer las sotanas de los sacerdotes. Con la copia del informe se despidieron del doctor Redhorn y se prepararon para ir a buscar a Brian al Aeropuerto.


Llegada de Brian



Brian Dingwall era una más del grupo lo conocieron al mismo tiempo que Robert, y no tardaron en hacerse compañeros y amigos. Pero el carácter de Brian era algo más huraño y más suyo. Siempre parecía estar pensando en otras cosas. Un día dejo de reunirse con ellos para tomar algo en el pub y Robert más afectado que el resto, siempre tenía la duda de que podría estar tramando o si estaría bien. El resto del grupo de animaban y le comentaban que su hermano siempre había sido independiente y seguro que estaría investigando alguna historia para su próximo libro. Brian es de esa clase de personas que tras un largo periodo sin verlo puedes continuar la última conversación como si se hubiera realizado ayer.

Hace unas semanas Robert recibió una carta, donde Brian mencionaba su intención de regresar a Londres a pasar las fiestas. Que reuniese al grupo para noche buena (o fin de año) que había alquilado una casa a las afueras.

A las 18:00 llego su avión y ahí apareció Brian, algo más mayor, feliz de rencontrarnos y cansado por el viaje. Subimos al coche que Robert había alquilado y nos dirigimos al norte hacia las afueras de Londres, mientras iban explicando las novedades de estos dos años. Pero Brian debido al cansancio o otra cosa era bastante parco en palabras.

Pararon en un supermercado y se hicieron con lo necesario para cenar y montar una buena juerga, en la casa. La llegada de Brian a Londres, era como un paréntesis en la investigación. Por la noche tendrían tiempo de ponerle al corriente de lo ocurrido.

Prepararon la cena y bebieron y brindaron como si no hubiera mañana. Brian seguía ausente y su hermano Robert comenzó un interrogatorio de que había estado haciendo durante esos dos años. Brian tomo aire y comenzó a relatar unas pinceladas de sus dos años.

“La muerte de nuestros padres no fue un accidente.”

“Una cruz de hierro muy pesada, que adquiría hace años, podría haber sido el motivo de su muerte.”

“Tenía que averiguarlo y no quería involucrarte en esto Robert.”

“Finalmente lo encontré y me enfrente a él, pero fracase…”

Evidentemente Robert quería saber más, preguntaba intensamente y se sentía engañado, defraudado al no sentir que su hermano confiara en él, para esto.

Brian agotado se despidió del resto, se unió en fuerte abrazo con su hermano y se marchó a dormir. El resto nos quedamos con muchas preguntas y una extraña sensación.

Al rato se escuchó un estruendo en piso de arriba y sonidos de cristales rotos, rápidamente los que estaban en condiciones subieron a ver que sucedía. En la habitación de Brian la ventana había estallado hacia el exterior y en jardín de la casa yacía el cuerpo de Brian sobre la nieve que se tornaba en un color carmesí. Robert fuera de sí bajo y se lanzó sobre el cuerpo inerte de Brian y arrastro el cadáver hacia el interior de la casa, dejando un rastro de sangre. El Padre Saliere no sabía cómo reaccionar, el cadáver presentaba cortes y mutilaciones semejantes al caso Manson.

Nathan desde la habitación no sabía que pensar, dudaba si había sido un suicidio u otra cosa, hasta que hayo una carta escrita a mano sobre el mueble del dormitorio. Lo firmaba un tal Vuchudand y estaba escrito con el papel del hotel Pompedour de Edimburgo, a fecha del 15 de diciembre de 1993, diez días antes.



Avisamos a la policía y pusimos especial interés que avisaran al oficial Ros, que acudió al lugar con más hombres, Robert había huido al bosque tratando de dar caza a quien hubiera hecho eso a su hermano, tras unos 40 minutos de búsqueda Nathan lo encontró inmóvil en el suelo con inicio de una hipotermia. Tiempo en el que llego la policía, tras el rastro del cadáver había una cruz de hierro de gran tamaño que ninguno habíamos visto y que nos llamó la atención pues el hombre que la sostenía, grito al quemarle en las manos. Era la cruz que había mencionado durante la cena, y tras varias pruebas nos resultó imposible poder sujetarla sin llegar a quemarnos.

Gerald Ros nos informó que no había sido el único suceso de la noche. Se había visto al oficial Galager en las calles de Edimburgo. Habían encontrado el cadáver de John Carter, el líder de la secta satánica los hijos del satán, en Edimburgo. En idénticas circunstancias que Manson o Brian.

Con estos desánimos, debían regresar a Edimburgo y seguir con las nuevas pistas 

¿Qué relación tenía que ver todo lo sucedido con Brian? 

¿O sus padres?

¿Que es esa pesada cruz de hierro? 

¿Robert sería capaz de soportarlo? 

¿Y sobre todo era este equipo el indicado para resolver un caso que iba adquiriendo esta magnitud? 



Anakleto.