6/14/2016

Ragnarok Sarah, continuación

Tercera sesión de la partida Sarah Ragnarok



Spoiler Alert 
A partir de este punto continuar leyendo te fastidiara la partida, así que si pretenden jugarla no sigas... 






!Que no sigas!!




Tras el asesinato de Brian Dingwall, tuvimos que volver a dar muchas explicaciones al oficial Gerald Ros. Nuevamente tras la intervención de la Merrick House, nos dejaron en libertad, con la moral por los suelos.

Nathan Tomas se encargó de todo el papeleo necesario para trasladar el cadáver de Brian a Edimburgo, para ofrecerle cristiana sepultura junto con sus padres, en el cementerio de Cannongate Kirk.

Por su parte el Padre Salieri hablo con el párroco de dicha localidad para organizar un entierro al dia siguiente por la tarde. Insistió en que se contratara un grupo de gaiteros y unas salvas para honrar la memoria de Brian.


Frederic por su parte organizo todo el material que la Merrick nos había proporcionado para el viaje.
Robert ahogo sus penas en alcohol y más alcohol, finalmente fue la policía quien lo devolvió al hotel con tal de evitar incidentes peores.
Dormimos…

Merrick House

El grupo se dirigió al aeropuerto y sin incidentes volamos a Edimburgo. Allí un coche fúnebre esperaba los restos de Brian, el resto nos fuimos a la Merrick House, el padre Salieri y Frederick querían indagar sobre el apellido Urquhart.

El final de la carta dejada en la habitación de Brian “Do a mis agur airson math” Descubrieron que estaba escrito en Gaélico y la firma hacía referencia a un antiguo clan escoces.



“Un clan antiguo de las familias nobles escocesas, según Sir Thomas Urquhart la genealogía de su familia lo sitúa en la generación 143 despues de Adan y Eva. En el 1741 fallecio el último miembro de la estirpe masculina, el apellido continuo con los Urquhart de Meldrum.”

Mientras Robert y Nathan, daban un informe exhaustivo a Pable Cosenski, este tenía una carta que había recibido de Brian para Robert.





“Si estás leyendo esta carta seguramente yo ya no esté entre vosotros.
Nuestro padre fue asesinado por un maniaco y nuestra madre murió de miedo al contemplarlo. Las muertes se produjeron en extrañas circunstancias y decidí investigarlas.
Nuesto padre investigo los antecedes de la familia y paso dos meses en las Highland, donde encontró la cruz de hierro, regreso enfermo y herido.
Poco tiempo después Christopher Wolf se me presento, era amigo de papa, anticuario y parapsicólogo. Me ayudo en mi investigación y dimos con el Clan Uquhart en Escocia.Nos enfrentamos a Sara en su castillo.
Se nos escapó un detalle, para terminar con Sara era necesario mezclar sangre divina con el hierro de la cruz. Huimos con tal de recopilar más información al respecto.
Ten cuidado, querido hermano.
Te quiere, Brian.”


La cara de Robert era un poema -¿Porque no me vino a buscar antes?. Nathan no paraba de darle vueltas -¿Qué es la sangre divina?.  Un comentario de Cosenski sobre que la victima de Londres, Maison tenía dos marcas en el cuello, hizo que Robert pensara en lo peor y salió corriendo para llegar cuanto antes junto a su hermano, el joven Nathan le acompaño, avisando a sus compañeros enfrascados en archivo número 13.

Entierro

En el camino, paramos en casa de Robert para recoger su furgoneta y cambiarse de ropa. Nathan hizo lo propio y partimos hacia Cannongate Kirk. Alli coincidimos con la llegada del padre Salieri y Frederick que habían tomado un taxi.




En el cementerio estaba el Padre Braxton, que había organizado todo y estaba a la espera de los presentes, pues solamente estábamos nosotros cuatro, dos enterradores y el cura. Ni salvas ni gaiteros ni tanta gente que podría haber ido a despedir al bueno de Brian. Nathan mención al padre Salieri el miedo a que Brian hubiese sido mordido y pudiera regresar. Y solicitamos unos minutos para despedirnos del cuerpo, comprobando que todo seguía muerto.


Nathan regreso a la furgoneta y se hizo con la cruz, que en este momento no le quemo las manos, oculta como podía tras la gabardina. Robert se fijó que había una pareja cerca de un vehículo a cierta distancia, un hombre mayor con bastón y una chica joven.


Tras la ceremonia Nathan trato de alcanzarlos a la carrera, pero fue imposible, dada la torpeza del oficinista que acabo de bruces en el suelo, viendo como el vehículo se perdía en la distancia.
Tras el entierro, faltaba despedir a Brian como las costumbres, marcaban, nos fuimos a casa de Robert y bebimos recordando los mejores momentos.   

Hotel Pompadour

Nathan llamo al hotel Pompadour para solicitar una habitación para el padre Salieri, iría acompañado por su ayudante Frederic. El del hotel menciono si tenía alguna relación con el padre que estaba ya alojado en el hotel, a lo que Nathan menciono, se refiere al padre Bellini…


Si correcto el padre Bellini se aloja en el hotel, quiere que se avisemos de su llegada.
“No es necesario, nos gustaría darle una sorpresa.”


Ante la idea de encontrarse con el padre Bellini en el hotel, el plan:  ir por la mañana, averiguar su habitación y hacerle una vista mientras durmiera.




Llegamos de madrugada, aparcamos la furgoneta en le parquin y nos dirigimos a recepción. Robert llevaba la cruz en un abolsa de mano. El padre Salieri y Frederick se registraron en el vestíbulo mientras Nathan entregaba el papeleo de la reserva.


El Padre Salieri, pregunto por el padre Bellini y coincidió que era el caballero que acompañado de otro trabajador del hotel accedía al interior de recepción. A los cuatro agentes se le quedaron los ojos como platos, a plena luz, como era posible.


Disculpe, a donde ha ido?- le pregunto el Padre.
A la caja fuerte, señor, desea dejar algo?
Si, mientras mostraba el anillo de su mano.


Robert y el Padre Salieri accedieron al interior, Nathan y Frederick se quedaron esperando en el vestíbulo, sabiendo que las intenciones de Robert era golpear primero y preguntar después. El tiempo se alargó.

Padre Vincenzo Bellini

En el interior esperaron su turno para ir a la caja fuerte y cuando se cruzaron con él, el padre Salieri, empleo su dialéctica. Resulto no ser el padre Pietro Bellini, sino su hermano Vincenzo Bellini, también sacerdote. El interrogatorio obligo a que los empleados del hotel los dejasen a solas. Y Bellini puso las cartas sobre la mesa cuando abrió su maletín y enseño a Robert y Salieri una estaca.

              ¿Saben de qué estamos hablando y a lo que nos enfrentamos?, menciono Bellini.

El Padre asintió y Robert explico todo lo que habíamos visto hasta la fecha. Todo.

El grupo se reunió y nos presentaron a Vincenzo, su hermano se había presentado la última noche a su ventana y él había conseguido expulsarlo con su fe. Se alojaba en la habitación 313, donde se había instalado Sara con anterioridad, deseaba realizar un exorcismo para impedir que regresase. Nathan y Robert se fueron a la habitación de Salieri 305, mientras los padres y Frederick ayudaban en el ritual en la habitación.

Nathan volvió a intentar contactar con Sonia Donalson, la exmujer de Richard Gallaguer, para comprobar si había tenido algún contacto. La conversación fue desalentadora, sobre todo para la mujer, que termino muy asustada al saber que su ex marido había estado ingresado en un sanatorio y este había escapado…

Comida en el Caledonia

Al finalizar el padre nos invitó a acompañarle durante la comida donde nos terminaríamos de poner al día. El restaurante del hotel era de calidad Caledonia y el ambiente era muy agradable, entre los otros comensales solo nos llamó la atención la pareja que habíamos visto en el cementerio. Que estaban en una mesa comiendo. Robert por su lado se fijó en un joven que llevaba un pendiente con forma de pentaculo y que comía un buen filete, poco hecho.

Nathan rompiendo todo protocolo se acercó a la pareja y pidió permiso para sentarse.

“Me llano Nathan Tomas, os vi en el cementerio, podríamos hablar un segundo.
¿Te hiciste daño en la caída? Soy Christopher Wolf y mi hija Anna Wolf”

Mientras Robert reparo que la cruz brillaba… Orcos…

Christopher estaba muy anciano y se estaba medicando, al pedirle ayuda para terminar con Sara.

“Yo ya no puedo, estoy agotado. Trato de huir para proteger a mi hija.
¿Y por qué se aloja en el mismo hotel que se alojó Sara? Porque no las coincidencias no terminan aquí, el hermano del Padre Bellini, un vampiro al que amos detrás, también se aloja aquí. ¿En qué habitaciones están alojados?
Mi hija en 312 y yo en la 311.
Creemos que puede correr peligro, podríamos ayudarle o al menos intentarlo. ¿Sabe que es la sangre divina?
No, contra Sara la guerra está perdida esa criatura no es como el resto.”

Tras comer y charlar, nos recogimos a la habitación de Salieri, en el exterior ya empezaba a oscurecer y teníamos la sensación de que algo malo iba a pasar.

Caos

Estando en la habitación escuchamos un grito proveniente del pasillo, salimos de la habitación y había unos hombres del hotel en medio del pasillo ordenando a la gente a que regresara a sus habitaciones. Otro individuo parecido estaba en la puerta de Christopher.


Nathan desoyó al de seguridad y se acercó a la puerta.

¿Qué ha ocurrido?, déjeme entrar somos amigos del señor Wolf.
Circulen, circulen no hay nada que ver.
Es un hombre enfermo tiene la medicina en su chaqueta, déjenos entrar y ayudarle.
¿Es usted médico?, hemos avisado al doctor, circulen, circulen.
Al menos dejen entrar al Padre, entre los de seguridad se miraron.

Nathan irrumpió en la habitación y vio el cuerpo de Christpher inerte en la silla.

¿Dónde está su hija? ¿Qué maldita broma es esta, tienen a un cliente de cuerpo presente y no han ido a avisar a su hija, está en la 312, vamos quizá también se les haya muerto!!!

En la 312 no había nadie, los de seguridad ordenaron al grupo a encerrarse en las habitaciones y bajaron por las escaleras. Las luces del hotel fallaron, y tan solo con la iluminación de las de emergencia apenas se veía. Una neblina comenzó a invadir el suelo del pasillo.

Nos armamos y fuimos a buscar al padre Bellini a su habitación, reventamos la puerta para descubrir que no había nadie.

Disparos y gritos.

Bajamos hasta la segunda plata donde vimos un cadáver, uno de los clientes del hotel, muerto por arma de fuego. Un ruido ensordecedor nos helo la sangre, pero el padre Salieri, continúa avanzando por el pasillo. Otro cadáver de otro cliente, también tiroteado.

Mas disparos, mas gritos.

Bajamos a la primera planta y en las escaleras un hombre de seguridad muerto, con el arma en la escalera. Nathan se hizo con ella. La niebla estaba presente por todo el hotel y parecía que no había nadie más a parte de nosotros. Una silueta se nos acercaba, el padre Bellini, armado con un revolver y una estaca. Un grito demoniaco, brutal, horripilante, nos indicó inequívocamente que no estábamos solos, venia del subterráneo el garaje.  Allí las luces de emergencia apenas iluminaban.


Íbamos todos juntos Robert con la cruz, Salieri con sus botellas de agua bendita, Frederick con su pluma Nathan y Bellini armados con pistolas.


Un grito de una chica nos hizo acelerar el paso para ver como la joven Anna corría por el parking hacia nosotros seguida de un ser demoniaco. Frederick se encargó de proteger a la chica mientras el resto nos enfrentamos a la bestia. Robert asesto un brutal golpe con la Cruz, Salieri le lanzo el agua bendita y Nathan descargo sobre el ser el cargador. 





Pero la bestia no caía, los golpes recibidos nos hacían recular, cuando una luz ilumino el parquin cegando a la bestia y reduciéndola a cenizas.


La luz provenía del muchacho del pendiente, que al acercarse a nosotros dejo de brillar, se interesó por Anna. Su nombre era Kevin Mcdogal y nos explicó que había dos individuos en el hotel un humano armado que iba ejecutando a quien se encontraba y el vampiro del parquin. Él se había encargado de ambos. Inútiles que éramos el resto. Tras esto sus ojos brillaron como los del vampiro y se alejó hacia oscuridad donde desapareció…





Las sirenas de los policías nos alertaron que quizá mejor salir todos en la furgoneta.



Anakleto.