8/04/2016

Ragnarok Sarah, final.

Saludos,

hoy vengo a relataros las aventuras y desventuras de nuestro humildes pjs en la campaña “Sarah” de Ragnarok, tiempo había pasado desde la anterior sesión, pero cada vez cuesta más coordinar los horarios para cuadrar la misma gente. Pero ahí vamos.





No esta demás repetir que sino la has jugado y tienes intención de jugarla no continúes leyendo.












Ultima sesión de la campaña Sarah, Ragnarok


Tal y como narrábamos en el resumen anterior la huida del hotel Pompadour fue precipitada, se escuchaban las sirenas y sabíamos que eso se convertiría en pasar el día en una comisaria de Edimburgo dando explicaciones sobre lo que había ocurrido en el hotel. Sinceramente fue una suerte no pasar por eso, exactamente no sabíamos muy bien que había ocurrido, nada salió según el plan y ese tal Kevin nos salvó el culo mientras nos enfrentábamos al vampiro.

Cuando llevábamos unos kilómetros que nos alejaban del hotel decidimos hacer un alto y poner las cartas sobre la mesa para decidir que debíamos hacer. Con unas pintas todo se entiende mejor…

Estaba claro que el origen de todos los problemas que habían azotado a los Dingwall tenían su origen con la cruz de hierro que llevaba Robert. En la carta que Brian le escribió, hacía referencia de un pueblo del condado de Inverness, Drumnadrochit a orillas del lago Ness en las Highlands. De allí procedía el clan Urquhart, quizá allí era donde teníamos que ir…




“Otra ronda”


Ann Wolf estaba en un estado catatónico, respondía con monosílabos y se la veía sobrepasada, no nos iba a ser de mucha ayuda, pero no podíamos dejarla al margen de esto. Al otro extremo estaba el padre Vincenzo Bellini que afirmaba abiertamente que el fin del mundo estaba próximo y que era nuestra misión derrotar a este mal que estaba despertando. 

El resto tratando de tomarnos las cosas con filosofía, o como más o menos nos habían entrenado en la Merrick House, ese mundo siempre ha estado ahí, lo sepamos o no, confirmar su existencia no te hace más vulnerable, ni más preparado. Es algo que has de tomar como lo que es trabajo. Y sobre el papel parecía lo más sensato, pero unos cuantos de nosotros dábamos respingos cada vez que alguien entraba en el pub. Con resolución decidimos emprender el viaje a Drumnadrochit, serian cuatro o cinco horas, siempre contando con encontrar el camino a la primera. Así que los que pudieron durmieron durante el trayecto, los que no pensamos como iba a terminar esto.


Tras unas 6 horas de viaje llegamos a DrumnaDrochit, un pueblecito o aldea perdida de la mano de dios, el paisaje era un completo manto blanco por la nieve que en ocasiones se juntaba con el cielo plomizo que nos acompañaba. El retraso se produjo por la intensa tormenta que nos afectó al final del trayecto, llegando al pueblo ya de noche. Las únicas luces que veíamos venían de un par de pubs que tenían los carteles encendidos, por las calles estaban desiertas, algo normal contando con la que estaba cayendo. Paramos en el primer Pub que encontramos, y allí descansamos nuestros huesos durante una horita. Comimos, bebimos e hicimos el turista, peguntando mas acerca del monstruo del lago Ness que lo que realmente nos había llevado allí. En el pub había más parroquianos que estaban enredando con una radio de radiofrecuencia, por lo visto la tormenta había encontrado el paso que nosotros habíamos tomado, el pueblo parecía estar incomunicado por lo menos esa noche.


“Si estaban de camino, tengo que comunicarles que las carreteras están cortadas, hasta que lleguen las quitanieves de Inverness, no podrán salir del pueblo o alrededores, Si buscan un lugar donde quedarse al final de esta calle, está la plaza del pueblo tomen la primera a la izquierda, allí encontraran a Marion en el alquiler de apartamentos.”


Yeso hicimos, la nieve había seguido cayendo con intensidad y las calles habían desaparecido y la conducción se hacía más complicada, pero siguiendo las instrucciones llegamos al centro de alquiler “Achmony Holidays Hotel”. Allí una chica pelirroja con os pies apoyado en el mostrador leía una revista hasta que el tintineo de la puerta la alerto de nuestra presencia.


Buenas noches, no por el clima, soy Marion en que puedo ayudarles”

“Necesitamos un lugar para pasar noche, sabe por casualidad a que distancia queda el castillo de Urquhart”

“El castillo, yo lo llamaría más ruina, creo que queda un torreón que pronto se derrumbara, está al otro lado del lago, tengo una casa que da en la orilla contraria de las ruinas. Si les interesa esa habría que salir cuanto antes si el clima empeora no podremos desplazarnos del pueblo.”

“Pues no se hable más.”

Todos notaron como Marion cogió un revolver del cajón y se lo metió en la bolsa, bueno todos menos Thomas que estaba absorto enseñando unos formularios a Marion, que tendría que rellenar para la Merrick.

Ustedes vayan en la furgoneta y síganme, si alguien quiere acompañarme en el todoterreno.”

“Yo mismo la acompañare, contesto Thomas”

Frederic no pudo resistir más, y le pregunto abiertamente porque había cogido un revolver.

“Para defenderme de los Lobos, en esta época del año escasea los alimentos y se vuelven muy agresivos…”

Durante el tracto Thomas trato de romper el hielo, y sacar algo de información a Marion sobre el pueblo, los Urquhart, pero sus respuestas eran muy escuetas y estaba más atenta a la carretera que a la conversación. Una niebla los envolvió todo y los de la furgoneta solo eran capaces de seguir al todoterreno por las luces antiniebla que llevaba en la parte superior. Era una niebla tan densa como la que inundo el hotel. Al instante un olor penetrante de azufre asalto el interior de ambos vehículos, lo que puso nervioso a todos.



Enfrente nuestro apareció una silueta con una pala, fue un instante pues el todoterreno lo golpeo y lo hizo saltar por los aires para acabar debajo de las ruedas de la furgoneta.

“Que no paren, que no paren – repetía Marion bajo la mirada atónita de Thomas”

Pero pararon, Robert y el padre Salieri salieron del vehículo para ver al pobre hombre que había quedado destrozado a siete metros de la furgoneta. Marion detuvo el todoterreno y saco el arma del bolso, Thomas hizo lo propio por inercia.

“Dios mio, está usted bien, no se preocupe le llevaremos a un hospital”

“Arrrghh…”

“No se mueva, ahora mismo le ayudamos “

“Arrrghh, Argghh”

Marion salió del todoterreno y se dirigió hacia la furgoneta, Thomas hizo lo mismo. Allí Robert y el padre Salieri se enfrentaban a un hombre con medio torso arrancado que se arrastraba hacia ellos, Robert cogió la pala, mientras Saliere sostenía la cruz y gritaba en nombre de todo lo divino que expulsara el mal de allí. No funciono y Robert se había bloqueado ante lo que tenía delante. Marion apareció entre ellos y vacío el cargador sobre la cabeza del ser.

“¡Volver a la furgoneta, no deberías haber parado! ¿tenéis armas? “

“Yo tengo un revolver “- tímidamente dijo Thomas.

Marion fue al todoterreno abrió el maletero y de una bolsa saco un escopetón un Striker y se lo dio a Frederic, el joven estudiante se quedó con los ojos como platos.



“Ahora continuemos y bajo ningún concepto detengan el vehículo”

Marion aviso por radio a los del pueblo que se había encargado del enterrador, que era un problema menos. Continuamos el camino sin preguntas, al llegar a la casa habría tiempo para eso.

La casita del lago


Una vez llegamos todos a la casa, Thomas quiso poner las cartas sobre  la mesa con Marion, la actitud que había tenido con el zombi no había sido de sorpresa sino más bien de costumbre.

“Desde hace un tiempo, yo solo llevo dos años aquí, va desapareciendo gente, antes solo era eso, pero últimamente regresan siendo otras cosas, al ser que atropellamos en su día fue Mathew  Goodman el enterrador, que había desaparecido y algunos vecinos lo había visto pero nunca de tan cerca”

“Pero desparece gente y no denuncian ni hacen nada”, increpo Robert

“La policía viene e investiga, pero no encuentran ninguna pista. Y lo que ha ocurrido esta noche es algo que se hace muy difícil de explicar si no lo ves”

Todos recordáis lo complicado que se hace a veces tener que dar una explicación coherente y normal para un suceso paranormal, nunca es sencillo. Dadas las horas y el temporal la invitamos a quedarse a dormir en la casa.

Sobre los Urquhart no sabe mucho, hay una leyenda o una historia a cerca de la fortaleza, que ahora se conserva a pedazos. El párroco del pueblo Brunces Yorgest, lleva algunos años más que yo el seguro que tiene más conocimientos, o quizá el viejo Ronald Drummond, a sus 70 años está jubilado, pero fue el párroco hace muchos años, ahora ahoga sus penas en la botella. Mientras el Padre Bellini protegía la casa con una bendición, el resto preparábamos una cena frugal de pasta y aceite, lo único que había en la casa. Decidimos hacer guardias, la primera la haría Robert.

Nada ocurrió salvo el que Robert se coló en la habitación de Marion para cogerle las llaves del todoterreno y chequear la radio y el resto de pertenecías, al no encontrar nada extraño trato de devolverlas sin ser descubierto, pero Marion ya le esperaba despierta. Y tuvieron su momento íntimo. Robert se marchó a acostarse y no despertó a nadie, así pues, no hubo más guardias.



Al día siguiente con una mejor climatología regresamos al pueblo y una vez allí nos separamos, Thomas y Frederic irían a la tienda de suministros para comprar víveres para, los padres querían hablar con el párroco de la villa y Robert y Ann iría a hacer preguntas a “Ye olde Woman’s Dance” el mejor sitio para comer y tomar algo.

La iglesia de Drumnadrochit




El padre Salieri y el padre Bellini se bajaron de la furgoneta y caminado sobre la nieve se dieron un paseo hasta las afueras del pueblo donde estaba situada la iglesia.  A simple vista era una construcción que pedía a gritos reformas. La puerta parecía nueva, y no estaba cerrada. Sobre la puerta había una inscripción en gaélico, que ninguno de los padres fue capaz de descifrar.

A tha seo grod àite


Tras pasar el umbral vieron una iglesia estándar con dos fileras de asientos, un altar y detrás de este una figura de cristo, pero no parecía haber nadie en la iglesia, se pasearon y observaron el estado dejado que tenía la iglesia, hasta que el padre Saliere reparo en unas manchas de sangre debajo del cristo, parecía una pintada, que alguien había tratado de limpiar… Con sangre, Bellini se aproximó y leyó en voz alta.

“Sonó la segunda trompeta ,666”

El padre Bellini entro en modo, apocalipsis citando versículos sobre la biblia mientras se paseaba por el lugar. En estas que hizo acto de presencia el padre Brunces Yorgest, que al ver a dos sacerdotes se mostró sorprendido.

“En que puedo ayudarles, Padres”

“Vemos que no ha conseguido limpiar bien estas marcas” – Le espeto Salieri señalando las pintadas. 

“La iglesia tiene un aspecto de dejadez y está pintada en la casa de dios es toda una ofensa, quiero una explicación cuanto antes”

“Vera este sitio… Acompañenme”

El cura necesitaba caminar para que la historia saliera a la luz, y los llevo por todos los lugares de la iglesia, mientras se lamentaba del mal que habitaba en esas tierras, las desapariciones, una extraña mancha que aparece en la puerta y pese a que la ha cambiado cuatro veces vuelve aparecer y ahora la inscripción con sangre que no se acaba de borrar.

Que significa la inscripción en la puerta” Pregunto Salieri

“Este es un lugar Horrible”

En su deambular por la sacristía Saliere se fijó en una pintura de las varias que había, un óleo que mostraba las ruinas de un castillo en un lago, sobre ella había un par de ojos penetrantes de color verde. En la otra orilla del lago se veía a un herrero sosteniendo una cruz, idéntica a la que tenía Robert. Al lado del herrero había un monje que se cortaba la mano para regar con sangre la cruz. Bellini dio un respingo pues la imagen del monje era exactamente igual a Kevin.

“Que representa este cuadro”

“Representa una leyenda de hace 400 años, el mal habitaba en el castillo de Urquhart, la gente desaparecía y volvía transformada, como vampiros, como dice la leyenda solo había una forma de eliminarlos con esa extraña cruz de hierro. Sin duda que ustedes este aquí es una obra divina, creo que con su ayuda podemos combatir el mal…”




La tienda de suministros

Thomas y Frederic fueron a la tienda de suministros a conseguir víveres, herramientas y demás utensilios variopintos y útiles que pudieran servirnos para la misión. En estas Thomas llamo a la Merrick para informar de lo acontecido y si había habido alguna noticia nueva.

El caso Pompadour dio mucho que hablar y la Merrick tuvo que interceder por nosotros, ya que los hombres de seguridad y el libro de clientes ponían en el punto de mira al grupo. Le explicamos donde estábamos lo que sospechábamos.

Con el dependiente tuvimos algunas palabras, al parecer el apellido Dingwall era conocido de un condado colindante. Quizá el apellido familiar de los Urquhart murió hace siglos tras William Urquhart por la falta de varones, pero la familia continua con sus mujeres. Y quizá Dingwall es descendiente de Urquhart…



El pub “Ye olde Woman’s Dance”

En el pub la primera noticia que escucharon Robert y Ann es que esa noche había desapareció la joven Lisa Robertson de 16 años, sus padres habían dado la alarma a primera hora de la mañana, la chica no regreso anoche a casa. Según la policía hay que esperar unas 24 horas antes de denunciar la desaparición. Aunque la sensación de todos los presentes es que no hay nada que hacer.

Resulta que el prometido de Lisa, Mathew Campbell, primo de Bruce, falleció de un infarto y fue el último cliente que tubo Mathew Goodman el enterrador.

Robert y Ann se quedaron en la barra esperando al resto del grupo…

Unas pintas más tarde llegaron los padres muy nerviosos por lo que tenían que explicarnos referente a Kevin y la leyenda de los Urquhart. Robert nos puso sobre aviso de la desaparición de la joven Lisa. Thomas le menciono sobre el condado de Dingwall que estaba próximo a aquí.

En las afueras del Pub un dueño de la tienda de suministros se peleaba con llevar su carrito de supermercado de regreso al super por la nieve. “…Malditos turistas!”

El padre Salieri pregunto a Roger kithen el propietario del pub, donde podíamos encontrar al Padre Drummond, el con un gesto de la cabeza señalo a un individuo anciano que parecía estar durmiendo la siesta sobre una de las mesas, los Padres se acercaron para hablar con él. El resto tratábamos de organizar un equipo de búsqueda para tratar de encontrar a Lisa, hasta que las palabras de Frederic, nos puso los pies en el suelo.

“Nos estamos enfrentando a Vampiros, zombis y a saber que más, por ella ya no podemos hacer nada”

El padre Drummond con pocas ganas levanto la cabeza de la mesa para protestar por los pesados de turno que le hacían preguntas, pero al ver que eras sacerdotes, sus sangrantes palabras se ahogaron en su garganta.

El hombre se vio obligado a explicar su historia, y parece que todos nos vimos absorbidos por sus palabras, mientras se bajaba una botella de wiski. Nos mencionó las desapariciones, la leyenda de que Willian Urquhart violo a una muchacha y que tras su muerte nació una chicha de ojos verdes, cuyo nombre fue Morak o Sarah.

También decía que había soñado y había visto a ese hombre de la representación del cuadro, en sus sueños de Sarah procedía la bondad y la vida, hasta que hacia presencia Kevin y todo se tornaba decante y enfermizo.

Cuando termino de hablar ya era de noche y alguien golpeo la puerta, tras ella estaba Kevin Mcdogal, que se sentó en una mesa aparte.

Thomas no pudo evitar ir a hablar con él.

Tengo que hacer lo que tengo que hacer, hace 400 elimine a su padre William ahora debo hacer lo mismo con Sarah, y la respuesta a todo esto la tiene Robert, él tiene la cruz, y la sangre”

Tras esto un nuevo silencio se hizo en el pub, Roger el dueño del bar se apresuró a cambiar uno cirios a de un altar que tenía unos signos extraños. Un aullido de un lobo congelo a todos los presentes y un repicar de puertas y ventas que al rato se transformó en un aporrear.

Lo mas parecido a lo ocurrido...



Una horda de zombis se volcó sobre el pub, entraban por ventanas, puertas, los parroquianos se hicieron con armas improvisadas otros con armas de fuego y comenzó una batalla campal por la supervivencia. Tras los zombis había un grupo de lobos que parecía que no podían entrar. Y donde estaba Ann, desde la conversación del viejo la habíamos perdido de vista y no sabíamos dónde estaba.

Saliere se dedicó a lanzarles agua bendita los muertos, esto no parecía afectarles lo mas mínimo, así que se dedicó a tirarles wiski. Robert recogió la cruz y de la forma más épica que podía golpeaba a los muertos, aunque la cruz como arma resultaba muy incómoda. Thomas disparo a diestro y siniestro, pero viendo la eficacia de sus armas de fuego salto tras la barra y se dirigió hacia la cocina donde hacia un instante había visto hacer lo mismo al padre Salieri. Este apareció con un cuchillo de carnicero que lo lanzo en una curva perfecta para abrirse camino en la cabeza de uno de los muertos. Frederic sin arma encontró una escopeta y se puso a hacer sopa de zombi.

Robert tenía un plan lanzo unas botellas de wiski a los muertos, pero no tenía fuego así que corrió hasta uno de los cirios y los lanzo con cuidado de no apagar la llama. Los lobos entraron en el local para salir cagando leches, las diferentes botellas lanzadas a los muertos prendieron con fuerza, El dueño del pub estaba más acojonado del fuego que de los zombis, pero ahí seguían. Salieri volvió hacer lo mismo con otro cuchillo de la cocina, Thomas buscaba una salida, por la cocina, no había y por los baños solo había una ventana… Un segundo en el lavabo de tíos, había una mancha de sangre que salía por la ventana, quizá, fuera la de Ann. Se lo comento a Salieri y este le dijo que lo siguiera, que no perdiera el rastro…

“Que valiente pensó en voz alta el padre, al ver salir a Thomas”

Thomas llego hasta la ventana y se pasó atrapado por ella más de tres turnos, lo cual no era lo más ridículo que había hecho en su vida, pero quizá si fuera lo último que haría… En ese tiempo dentro seguía el caos, los zombis caían, algún parroquiano también, y los lobos se apartaban del fuego que consumía tanto a zombis como al pub. Ese tiempo de reflexión hizo ver a Thomas que salir fuera solo con los lobos al otro lado de la calle no sería lo más inteligente… Así que con mucho esfuerzo consiguió regresar al pub conservando la dignidad. Bellini lucho como un jabato, pero no tuve tiempo de ver cómo.

Al terminar con el ultimo zombi un lobo enorme nos miró a todos y se marchó.

 “Es el momento, Robert, debemos ir a enfrentarnos a ella, debes cederme la cruz y tu sangre, aceptas”

Robert acepto, como en las películas se hizo un corte en la palma de la mano, esos cortes de mal currar y muy incomodos si después quieres coger objetos, embadurno la cruz, las balas que le cedió Thomas y un par de abrecartas. Y le dio la cruz a Kevin.

“Vamos”

Las ruinas del castillo Urquhart




No tardamos mucho en llegar a las ruinas, las instrucciones que nos había dado Kevin es, cubrirme yo me la cargo. Parecía un buen plan.

La memoria me flaquea en esta parte, Kevin invoco a un poder que está más allá de nuestro conocimiento y donde no había nada aparecieron unas escaleras que descendían. Tomamos las linternas de la furgoneta, y el resto de armas, a Frederic casi no se le veía tras su escopeta striker, la escopeta del bar estaba colgada a su espalda, el estudiante estaba más armado que rambo.




Llegamos a una gruta que se ampliaba hacia una sección del castillo, levemente iluminado, tras una puerta había una gran estancia una mesa dispuesta con tantos comensales éramos más uno, una chimenea encendida y en la otra punta de la habitación la silueta de una mujer dándonos la espalda.
Comenzaron a hablar, era una conversación que hacia siglos que duraba y nada tenía que ver con nosotros, Kevin parecía enfrentarse a sus demonios interiores tras cada palaba de Sarah. El padre Salieri se sentó en la mesa tras todos hicimos lo propio, un menú de langosta en emulsión de mostaza y miel. Pero estaba claro que ahí no habíamos venido a comer… Sobre todo, cuando vimos aparecer a Ann Wolf transformada en un ser sin alma en sus ojos.

Sarah y Kevin se enzarzaron en un combate aéreo mientras a nosotros nos apareció el hermano de Bellini, que como si de un traje se tratase, se desprendió de la carcasa de Bellini para mostrar al demonio que llevaba dentro.


Lets Fight!


Ganamos la iniciativa lo que nos prometía una lucha sin tregua, pero la cuestión es que Frederic más nervioso que de costumbre disparaba allí donde no estaba la criatura, El padre Salieri hacía lo propio con el agua bendita, la lanzaba allí donde la criatura no estaba. Robert luchaba cuerpo a cuerpo con una espada, que creía era de sus ancestros, sin mucha fortuna, Thomas sin mucho acierto tan solo tocaba una de cada 3 balas, y no tenía más cargador. El primer golpe lo recibió Robert, salió disparado como si lo hubiera atropellado un camión. Pero con un resoplido se levantó. El combate continuaba y la criatura aguantaba gran parte de nuestros ataques, su objetivo se fijó en Frederic, tenía el cañón más grande y había comprobado el daño que le podía hacer. El agua bendita del padre Salieri, comenzó a hacer efecto. Sin Armas Thomas se acercó a Frederic para hacerse con la escopeta. Justo en el instante en que Kevin llamaba la atención de Frederic y le entregaba la cruz.

“Solo con esto podrás matarlo.”

Frederic soltó la escopeta striker y recogió la cruz de hierro, Thomas a su vez se hizo con la escopeta, desde el suelo casi sin ángulo de visión y en una postura muy incómoda, Thomas disparo la escopeta lanzando el cuerpo del demonio al infierno… Muy épico.


Kevin por su lado estaba recibiendo una somanta a ostias por parte de Sarah, sin la cruz la cosa estaba inclinada hacia el bando de ella.


Kevin pidió recuperar la cruz y aquí Frederic tubo la partida en vilo… Y creo que aquí lo dejamos, citando a mi amigo Mangu sobre la partida que el había jugado hace muchos años.




Yo conseguí un final que ha sido y será recordado, Alessandro (pj Frederic) ha conseguido un final…”
“Que nosotros recordaremos...” le conteste 


Aquí el equipo ganador.

Epilogo: gracias Pedro por dirigir esta partida de forma magistral y al resto del equipazo por hacer que haya sido tan divertido, Vargarh, Pakeke y Alessandro.


Anakleto.