1/19/2017

Los Tecnopadres

Saludos,


Hoy tengo entre manos el comic “Los Tecnopadres” que me callo en las últimas navidades como regalo, publicado por la editorial Norma, en su versión integral. Qué bonita palabra integral, toda una historia en un solo libro, en ocasiones esto tiene algunos problemas, cuando hacen ediciones que es necesario hacer halterofilia para leerlo. Pero este no es el caso.


Este volumen casa perfectamente con mi tomo de “La Casta de los Metabarones” en esta ocasión repite Alejandro Jodorowsky al guion y Zoran Janjetov realiza el dibujo muy semejante al de Juan Giménez, la historia no indica cuando comienza la historia, si tiene relación con el mismo universo que los metabarones, el Incal, o es un universo paralelo o virtual. Si esto último no es gratuito, y a medida que nos adentramos en la trama y vamos avanzando esa idea puede parecer más factible. Pero vamos al inicio.


“Como un Paleomoisés, Albino, el tecnopadre supremo, conduce a 500.000 jóvenes pantecnos hacia la galaxia prometida. Un largo camino lleno de trampas y misterios para poder fundar una nueva sociedad, libre del yugo tecnológico.”



La historia comienza cuando Oulriji el Rojo ataco el asteroide sagrado, donde se encontraba Panepha, la virgen destinada a ser el oráculo de la casa imperial. No solo arrasaron con el asteroide, sino que violaron a la virgen y la dejaron sola junto con un Guanodonte, una bestia que resulto ser hembra y estar preñada, al igual que la virgen. Gracias a la leche de la bestia consiguió sobrevivir y a los nueve meses dio a luz a un niño de piel oscura al que llamo Almagro, un niño completamente blanco que desprecio tan solo nacer y lo llamo Albino y a una niña completamente roja con cuatro brazos que también desprecio y le puso el nombre de Onyx.


Toda buena historia comienza con un baño de sangre.




Un portal de Belén espacial.


Junto con las seis crías de Guanodonte Panepha creo una industria de Peleoquesos kamenverde, que bien les habría reportado la felicidad que necesitaban para vivir. Pero Panepha vivía obsesionada con vengarse de los saqueadores que la habían mancillado y obligado a vivir una vida que no deseaba. Almagro era el niño de mama, mientras Albino y Onyx eran tratados como esclavos.


Albino es el protagonista de la historia y es gracias a su obsesión por los juegos virtuales que consiguió que su madre/patrona, consiguiera enviarlo a la escuela de creadores de juegos. Pero en este universo no hay ningún camino sencillo, nada lo es. Cada paso en la historia está lleno de muertes y sufrimiento. Desde el primer instante el fracaso está penado con la muerte no hay otro castigo. Para mi gusto la historia es demasiado dramática, demasiado cruel, con giros, como si del karma se tratara que hacer pagar a todos sus precios.


La furia verde


Albino ha conseguido el puesto de Tecnopadre, la posición más elevada de creación de juegos/ universos, tiene un don y una misión. Romper con la dependencia del mundo a la tecnología y fomentar el uso del espíritu. Este es mensaje principal que me queda tras leerlo y considero que cada escalón es una representación de nuestro mundo en este universo distorsionado. Albino junto con su inteligente y fiel amigo roedor Tinigrifi, comienza sus memorias mientras está realizando su viaje.



Maestros clónicos Coko, Poko y Moko.



Los ochos volúmenes tienen un esquema similar, nos explican parte del desarrollo de Albino durante su preparación y los progresos de su familia, principalmente su madre en la búsqueda de su venganza. Con algunas reflexiones o situaciones de su presente actual.  Esto quita un poco de dramatismo a la historia de Albino, pues pese las pruebas que se le presenten, sabes que las superara. Así que los periplos familiares ganan en importancia, son más “humanos” y te sorprenden, o los de la tripulación de 500K.



Esto no estaba en el plan.


Todo esto que explico da la sensación de que no vale la pena su lectura, pero nada más lejos de la realidad, es un culebrón que engancha, porque si bien todo es un drama, la imaginación del mundo, la prueba hace que sus 400 páginas vuelen en tus manos, recuerdo algo similar al leer la casta de los metabarones, o la serie Aldebaran, Betelgeuse y Antares de Luiz Eduardo de Oliveira o Leo. Me gusta los culebrones espaciales y la imaginación que impregnan sus páginas.




Anakleto.